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Pacto por la Vivienda, ¿y ahora qué?

Detalle de algunas ayudas que prevé el acuerdo y condiciones para conseguirlas

Cinco retos para atacar el problema de la vivienda: 10 años; 8.200 millones de euros de inversión; 160.000 pisos protegidos nuevos; obras de rehabilitación en otros 300.000; 10.000 ascensores; 34 entidades que deben mojarse para lograrlo. Son las grandes cifras del Pacto Nacional por la Vivienda que se firmó el pasado lunes. Pero ahora toca hacerlo realidad. ¿Qué ayudas hay? ¿Cómo se piden? ¿Dónde? ¿Quién tiene derecho a qué?

¿Quién solicita y cómo un piso protegido?

Hasta la fecha, los pisos sociales se solicitan a los ayuntamientos o bien a las entidades privadas que los construyen, como las cooperativas o las cajas de ahorros. Con matices, el criterio base para el régimen general es no superar 5,5 veces el Indicador Público de Renta de Efectos Múltiples (IPREM). Esto es, no ganar más de 38.500 euros al año. Aparte, cada municipio establece condiciones propias en función de su población y necesidades: padrón, pisos sólo para jóvenes o mayores, etcétera. La futura Ley del Derecho a la Vivienda prevé un registro único de solicitantes para unificar los criterios y los pisos en una sola bolsa, de forma que todo el mundo entre en el bombo del mismo sorteo.

¿Hay ayudas para comprar?

Sí. Existen para comprar pisos de segunda mano, pero las condiciones son tan restrictivas que es casi imposible obtenerlas. La normativa fija, por ejemplo, que si el piso que se compra está en el área metropolitana no puede pasar de 2.200 euros el metro cuadrado, una cantidad que, simplemente, está fuera del mercado. "Esta cantidad la fija el convenio con el ministerio y es cierto que sólo sirve si se compra un piso protegido ya descalificado", reconoce el subdirector general de los programas de vivienda de la Generalitat, Jaume Cleries.

¿Y para pagar la entrada?

Esta ayuda tiene dos fórmulas. Una es el pago por la Administración de una parte de las cuotas de la hipoteca durante determinado periodo. La segunda es el pago de la entrada. En ambos casos, debe tratarse de la primera vivienda que compran los solicitantes y no pueden ganar más de 3,5 veces el IPREM (24.500 euros al año). Como ocurre con todas las ayudas, la referencia del IPREM se pondera, al alza, en las zonas donde el mercado es más caro (el baremo no es el mismo en Badalona que en Deltebre, por ejemplo).

¿Y para el alquiler?

Las ayudas al pago de la renta son para cuatro colectivos: personas mayores, jóvenes, inquilinos de pisos públicos o personas en riesgo de exclusión social. Las condiciones varían, pero la idea de fondo es lo que la Administración llama "alquiler justo": se trata de intentar que el solicitante no destine más de un tercio de sus ingresos a pagar el alquiler. La ayuda cubre la diferencia entre esta tercera parte y lo que paga de alquiler, con un tope de 240 euros.

¿Qué se puede hacer para aprovechar un piso vacío?

Se conoce como Programa de Cesión de Viviendas Desocupadas a las ayudas pensadas para propietarios que decidan poner sus pisos vacíos en el mercado de alquiler social. Además de las rentas mensuales y garantías, los propietarios disponen de una subvención de 6.000 euros para poner la vivienda al día (ventanas, instalaciones, baños o cocinas, repaso general). Pueden hacerlo de dos maneras: realizar las obras y pasar la factura, o bien encargarlas a la empresa pública Adigsa.

¿Qué obras de rehabilitación tienen subvenciones?

Dos: las que se realizan en elementos comunes de edificios de viviendas (patologías estructurales, suministros, mejora del aislamiento o instalación de placas solares) o las que se hacen en el interior de éstas. Las piden las comunidades o los propietarios, y en ambos casos la Generalitat paga un informe técnico previo. Las ayudas se otorgan en forma de préstamos preferenciales o de subvenciones directas. Éstas cubren hasta un máximo del 50% de las obras, con un tope de 8.400 euros por vecino. Además de las ayudas a la rehabilitación que costea la Generalitat, hay que estar atento a las subvenciones que pueda otorgar cada ayuntamiento o derivadas de situaciones excepcionales como la Ley de Barrios. No son excluyentes; al contrario, se pueden sumar. En Barcelona, da ayudas el Instituto del Paisaje Urbano. Otras ciudades subvencionan, por ejemplo, el coste de la licencia de obras.

¿Qué ayudas hay para instalar ascensor?

Estas subvenciones forman parte del capítulo de mejoras en la accesibilidad de las obras de rehabilitación. El programa cubre hasta el 60% del coste de la instalación, con un máximo de 6.000 euros por vecino.

¿Se puede convertir un local en vivienda?

Con la intención de sumar pisos por el máximo de frentes, el pacto prevé convertir locales en desuso en viviendas para jóvenes. Pero es muy difícil que un local cumpla con las condiciones mínimas de habitabilidad que permitan llevar a cabo el cambio de uso. En cualquier caso, si se quiere intentar, hay que dirigirse al ayuntamiento que corresponda.

¿Los promotores también tienen subvenciones?

Sí. Existe un variopinto abanico de ayudas a los promotores: para adquisición de suelo, para levantar pisos sociales de compra en régimen general, concertado o especial; o bien para las distintas modalidades de alquiler. En forma de préstamos o subvenciones, las condiciones conforman una ensalada de tablas y números imposible de resumir en estas líneas.

¿A qué ventanilla

hay que dirigirse?

Marcar el 012 y preguntar por vivienda es una vía de información y tramitación. En la página web del Departamento de Vivienda está casi todo al detalle. Pero para traducirlo al lenguaje del común de los mortales, con trato personalizado, existen 89 oficinas de vivienda por toda Cataluña (las hay en todas las capitales de comarca).

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 10 de octubre de 2007