Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Corina Porro gastó 500.000 euros, que no pagó, en amueblar 'su' alcaldía

La ex regidora de Vigo aseguró que la mudanza al edificio de Areal tendría "coste cero"

Corina Porro gastó al menos 498.729 euros en amueblar la alcaldía de la calle Areal, que ocupó en sus últimos seis meses de mandato. El PP, que agotó el presupuesto de 2007 antes de dejar el gobierno municipal como consecuencia de las elecciones, no incluyó los gastos de esa mudanza en sus presupuestos. Porro, cuando era alcaldesa, había insistido en que el traslado a la nueva sede se haría "a coste cero". Las facturas derivadas de la mudanza han sido remitidas a los nuevos gestores, junto con otras pendientes de pago, para cargarlas en los presupuestos de 2008.

Corina Porro deseaba acomodar la sede de la alcaldía en un inmueble de más empaque que la primera planta de la torre municipal, donde siempre estuvo desde que se inauguró en 1972. Tras barajar distintas opciones, se decantó por el edificio que había ocupado el rectorado en la calle Areal. Fue construido por encargo de un indiano en 1863 y, con diversas ampliaciones, antes de ser cedido a la Universidad de Vigo, fue gobierno militar y banco. Para albergar la alcaldía apenas precisaba unos ligeros retoques que no alterarían su arquitectura ecléctica.

La oposición, sin embargo, censuró este traslado por suntuario, cuando había otras urgencias de gasto, y por la disfuncionalidad que introducía en la gestión cotidiana del Ayuntamiento, al alejar a la máxima autoridad de los funcionarios y ralentizar la tramitación burocrática de los asuntos que precisaban de la firma o competencia de la regidora. No eran argumentos válidos, se contrapuso desde la alcaldía. El rango de Vigo como primera ciudad de Galicia demandaba una imagen institucional de más prestancia y la electrónica cubriría el vacío físico de la alcaldesa.

El grupo socialista atribuyó además la mudanza a la intención no confesada del PP de configurar en Areal un reducto monocolor desde el que articular la campaña de las elecciones municipales y, si las ganaba, ubicar ahí un bastión de poder popular susceptible de proyección sobre toda Galicia, frente al bipartito. Junto a la alcaldía se acomodarían la Mancomunidad y una delegación, la única, de la Diputación de Pontevedra, que correría con los gastos de acondicionamiento a cambio de la cesión de espacios para sus oficinas en el anexo del edificio. La antigua casa del indiano parecía llamada, pues, a reverdecer como icono popular, desprovisto del escudo franquista que aún conservaba en el frontispicio.

En la alcaldía de Areal se desarrolló, ciertamente, una parte significada de la campaña del PP en Vigo para las elecciones municipales, lejos de miradas que pudieran reparar en la mezcla y confusión de las labores institucionales y las partidistas que allí se desarrollaron. Pero los resultados de las elecciones anularon por un puñado de votos la concentración institucional del PP en Areal.

Corina Porro ocupó el edificio durante seis meses, desde diciembre de 2006. Abel Caballero lo descartó para asentar sus reales con el citado argumento de su disfuncionalidad.

"Derroche"

En la segunda planta del edificio se ha instalado ahora el servicio municipal de Educación, pero no está claro el destino último del inmueble. El alcalde es partidario de instalar en él la biblioteca estatal prometida por el ministro de Cultura, César Antonio Molina, en su visita a Vigo. El grupo nacionalista prefiere dedicarlo a pinacoteca, con los fondos del Museo de Castrelos. El portavoz popular, José Manuel Figueroa, se siente motivado en cualquier caso para acusar al actual gobierno del "derroche" que supone cambiar el uso del inmueble.

Acondicionar el edificio de Areal costó, según Figueroa, 2,4 millones de euros, de los que correspondería pagar al Ayuntamiento 350.000. Ha sido la primera cuantificación pública del coste de la mudanza. Los nuevos gestores municipales ya habían reconocido discretamente una factura de 104.000 euros por el mobiliario de Areal, cargándolos al modificado de 14 millones que tuvieron que implementar en el presupuesto de este año, agotado por el PP antes de ceder el gobierno al bipartito PSdeG-BNG.

Pero los "muebles y enseres" de la alcaldía reaparecen en un goteo de al menos otras cuatro facturas, que suman 390.838 euros, para su inclusión en las cuentas de 2008.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 5 de octubre de 2007