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Las subvenciones a la traducción no satisfacen a los editores

La Consellería de Cultura anunció, con motivo del Día Internacional da Tradución el pasado 30 de septiembre, que durante 2008 las ayudas a la traducción crecerán un 60%. Las subvenciones autonómicas para este capítulo rondaron este año los 204.000 euros. Desde el departamento autonómico ofrecen datos concretos: "A la convocatoria de subvenciones de 2007 se presentaron 67 proyectos de traducción al gallego y 50 del gallego a otras lenguas, frente a las 37 y a las 21 del año anterior". El aumento se destinará, mayormente, a la promoción exterior de la literatura gallega.

Para Moisés Rodríguez Barcia, responsable de la única editorial gallega dedicada exclusivamente a las traducciones, Rinoceronte, el crecimiento "es una buena noticia". "Pero", continúa, "se deberían establecer mecanismos para la comprobación de los gastos". Barcia asegura que Rinoceronte "es la única empresa editora que utiliza la tarifa de la Asociación de Traductores Galegos". "Además, la Administración tiene que agilizar la burocracia e instaurar más de una convocatoria de ayudas", indica. Entre los libros de Rinoceronte que esperan respuesta de la Xunta se encuentran A casa en Mango Street, de la chicana Sandra Cisneros, o Deshonra, del premio Nobel surafricano J.M. Coetzee. Barcia afirma que "otros países con culturas pequeñas y con los que Rinoceronte trabaja, como la República Checa, funcionan con mayor celeridad".

Cantidad pequeña

La gerente de la editorial Galaxia, Pilar Sampil, no se entusiasma ante el anuncio del departamento autonómico. "La cantidad que había era muy pequeña, y el sector de las traducciones crece más que las ayudas", dice. La traducción en Galaxia ha experimentado un elevado desarrollo. "Ahora contratamos más autores contemporáneos y negociar esos derechos resulta caro; hay que pagar por adelantado". Las subvenciones de la consellería sólo se otorgan a la traducción del texto y no a otras fases del proceso, como la compra de derechos. "Nos hemos hecho con los derechos de toda la obra de Orham Pamuk y eso, aparte de ser un desembolso importante, nos compromete durante cinco años". Pilar Sampil, que también ejerce la secretaría de la Asociación Galega de Editores, afirma que la Xunta debería sufragar "como mínimo" el 75% del coste de la traducción y "no el 60% como ahora". "Aunque a lo que aspiramos es al 100%", termina.

El director de Edicións Xerais, Manuel Bragado, se muestra contundente: "Las ayudas que recibíamos eran ridículas, así que está bien que crezcan. Nosotros contamos este año con 500 euros". Bragado advierte de que el aumento de la traducción en Galicia "no es tan alto como parece según los medios de comunicación; además, sigue dominando el trasvase del castellano al gallego". "El problema de traducir al gallego no se arregla con una página web", remata.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 3 de octubre de 2007