Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Reportaje:

Ahora Chávez entona boleros y rancheras...

El mandatario presenta un disco con las canciones que interpreta en 'Aló, presidente'

El último Aló, presidente llevaba una sorpresa incorporada. Después de siete horas de programa televisivo y radiofónico en las que Hugo Chávez habló de sus proyectos de Sanidad, su jefa de prensa le entregó un paquete. Debajo del envoltorio se escondía un CD, con las canciones que el presidente de Venezuela se atreve a interpretar de vez en cuando en sus comparecencias televisivas. Primero se sorprendió, pero luego le gustó la idea.

El CD lo grabó Teresita Maniglia, la jefa de prensa presidencial, según reveló el propio Chávez entre risas. La colaboradora presidencial contó con la complicidad de un técnico de la radio nacional, que domingo a domingo grabó las intervenciones musicales del presidente.

En la carátula del disco aparece una fotografía con un primer plano del rostro de Chávez, sonriente, micrófono en mano, vestido con su característica camisa roja y con un sombrero llanero.

Canciones de siempre, que así se llama el disco, reúne desde boleros a rancheras y música típicamente venezolana. "¡Ustedes oyen esto y se ríen!", dijo Chávez, quien atribuyó el proyecto a una travesura de su jefa de prensa.

El presidente no detalló qué canciones aparecen en el disco ni mencionó si se comercializará o estará disponible de alguna manera al público. Pero el recopilatorio ya ha comenzado a circular en el top manta de Venezuela.

El domingo anterior, Hugo Chávez batió su propia marca de 7 horas y 46 minutos en el programa y estuvo hablando ocho horas sin parar. Por si fuera poco, ya ha anunciado que su próxima meta atlética son las 10 horas.

Chávez evidencia su capacidad ilimitada para hablar en público, pero la prueba de resistencia es también para su equipo, que debe afrontar los constantes cambios que hace el presidente en el guión. El desafío es extensivo al público que asiste al plató, entre quienes siempre se encuentran ministros y altos cargos. Todos ellos deben permanecer sentados y muy pendientes de las reflexiones presidenciales, pues Chávez acostumbra a interrogar a sus subalternos. Si Chávez entra en el Libro Guinness de los Récords, también debería reconocerse el mérito de quienes lo escuchan.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 2 de octubre de 2007