España quiere que la UE reactive la política de defensa común

"Europa debe ser un actor relevante en el mundo y sólo si se dota de una estructura de defensa podrá serlo", manifestó ayer el ministro español de Defensa, José Antonio Alonso, haciéndose eco de la sensación reinante entre sus homólogos de que ha llegado la hora de que la seguridad y la defensa se conviertan en una nueva prioridad estratégica de la Unión.

España va a iniciar el próximo mes contactos con otros cinco países de la Unión (Reino Unido, Alemania, Francia, Italia y Polonia) para crear "una política de defensa creíble", en palabras de Alonso.

Las reuniones informales de los ministros europeos, como la que los de Defensa celebran en Évora, son foros de discusión libre no sometidos a la obligación de firmar compromisos y en esta cita portuguesa ha tomado cuerpo la idea de que ha llegado la hora de dar fuerza a la Política Europea de Seguridad y Defensa (PESD).

La ocasión es el Tratado de Reforma de la UE, donde se habla de cooperaciones reforzadas entre países interesados. "España cree que los países más fuertes deben realizar una coordinación creíble de su defensa", dijo Alonso.

Prioridad estratégica

Nuno Severiano Teixeira, responsable de Defensa de Portugal, país que preside este semestre la Unión, habló también de que la situación internacional exige una respuesta de la UE que implica "dar una nueva prioridad estratégica a la seguridad y la defensa". Estas ideas siguen al plan revelado hace unos días por Nicolas Sarkozy de dar un nuevo impulso a la PESD durante la presidencia francesa de la UE, en la segunda mitad de 2008. La revitalización de la defensa europea no se hará en contra ni en detrimento de la OTAN. "La UE y la OTAN son indispensables y trabajan coordinadas en la escena internacional", dijo Teixeira. "Deben establecer una asociación estratégica".

Únete ahora a EL PAÍS para seguir toda la actualidad y leer sin límites

Suscríbete aquí

Alonso presentó un informe a sus colegas sobre la situación en Afganistán y todos estuvieron de acuerdo en que "la seguridad de los afganos es nuestra propia seguridad". "Si no tuviéramos éxito en Afganistán, los talibanes volverían al poder con el riesgo de que el terrorismo yihadista, que tan bien conocemos, se instalaría en el país", alertó el ministro al subrayar la necesidad de que así lo vean las opiniones públicas de los distintos países.

Sobre la delicada cuestión de Kosovo, los ministros insistieron en que se debe ejercer la máxima presión sobre las partes para que lleguen a un acuerdo. "Consenso, sí; declaraciones unilaterales, no", enfatizó Alonso. España tiene casi 600 militares en Kosovo y "una declaración unilateral nos pondría las cosas muy difíciles para seguir".

La misión de la UE de apoyo desde Chad a la estabilización de Darfur recibió el pleno apoyo de los ministros, con distintas estrategias de participación. España no enviará soldados sobre el terreno, pero participará con aviones para el transporte de tropas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 28 de septiembre de 2007.

Archivado En:

Te puede interesar

Lo más visto en...

Top 50