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Musharraf podrá seguir al frente de Pakistán

El Supremo desestima un recurso de la oposición para impedirle que concurra a las elecciones

Vía libre para que el presidente de Pakistán, Pervez Musharraf, obtenga un nuevo mandato el mes próximo. El Tribunal Supremo le autorizó ayer a presentarse a las elecciones presidenciales del 6 de noviembre causando una enorme decepción en las filas de la oposición laica y religiosa.

Ésta y el Colegio de Abogados de Pakistán recurrieron a la justicia para que impidiese que el general Musharraf, de 64 años, que permanece en el poder desde que en 1999 dio un golpe de Estado incruento, lograse un nuevo mandato. "¡Vergüenza para vosotros!" y "¡Musharraf go!" coreaban ayer los miembros de la oposición en las escalinatas del tribunal indignados por la prolongación de la "dictadura militar".

Sus abogados argumentaron que Musharraf no podía presentarse a las legislativas mientras fuese jefe de las Fuerzas Armadas; que no podía hacerlo en uniforme y cuestionaron el procedimiento para elegir al presidente. Musharraf se ha comprometido a renunciar a la jefatura del Ejército si es elegido jefe del Estado.

Éste será votado el 6 de octubre por el Parlamento saliente y por las asambleas regionales en las que Musharraf tiene la mayoría garantizada. La oposición retirará a sus representantes de estos foros y también recurrirá hoy la decisión del Tribunal Supremo ante la comisión electoral, pero es poco probable que le dé la razón.

El pronunciamiento del tribunal, por seis votos a favor de Musharraf y tres en contra, ha sido una sorpresa porque en los seis últimos meses le infligió varios reveses sobre todo cuando éste quiso deshacerse del presidente del supremo, Iftikhar Mohamed Chaudhry.

Después de las presidenciales, a las que se han apuntado 43 candidatos, se celebrarán en Pakistán, a principios de 2008, elecciones legislativas por sufragio universal. La Alianza Paquistaní de Movimientos Democráticos, que reagrupa a la mayoría de los partidos de oposición, tiene posibilidades de ganarlas y se enfrentará entonces desde las instituciones con Musharraf.

La decisión del Tribunal Supremo era también muy esperada en Estados Unidos porque desde 2001 Musharraf se ha convertido en un aliado clave en su lucha contra el terrorismo islamista. Pese a los esfuerzos del régimen paquistaní Washington considera que Al Qaeda y sus aliados, los talibanes, están afincándose de nuevo en las zonas tribales del este del país, a lo largo de la frontera con Afganistán.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 29 de septiembre de 2007