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Medio Ambiente encarga a un equipo de 55 inspectores la persecución de vertidos ilegales en los ríos

Una patrulla de 55 inspectores equipados con ordenadores de mano recorren desde hace un mes los ríos gallegos en busca de vertidos ilegales. La Consellería de Medio Ambiente asegura que esta red permitirá obtener en tiempo real información sobre cualquier agresión a los ecosistemas fluviales y actuar con rapidez. "Ahora el problema es que cuando llegamos [a un vertido ilegal], éste ya desapareció y ya es imposible buscar responsabilidades", explicó ayer el director general de Augas de Galicia, José Luis Romero.

El plan para controlar los vertidos nace con "vocación de diagnóstico" no como un "modelo coercitivo", subrayó el conselleiro de Medio Ambiente, Manuel Vázquez. Si los inspectores localizan una empresa que está incumpliendo los requisitos de su permiso de vertido, informarán primero a sus responsables de cómo pueden mejorar sus infraestructuras para poner fin al problema. Si en una siguiente inspección, comprueban que se ha hecho "caso omiso" a las recomendaciones, se exponen a perder la autorización para verter o, incluso, a que la Xunta "declare su inviabilidad". "Las empresas que sistemáticamente contaminan ríos tienen los días contados", afirma Vázquez, quien promete que el plan de control de vertidos de su departamento "no va a dejar impune ningún delito".

Empresas sin permiso

Por el momento seguirán exentas de estas sanciones las piscifactorías y cocederos de mariscos que llevan años funcionando sin permiso de vertido al mar. Vázquez argumenta que se está negociando con estas empresas para que instalen, con financiación pública, sistemas de depuración adecuados que les permitan cumplir los requisitos de una autorización.

El conselleiro de Medio Ambiente reconoce que se trata de un "número demasiado importante de empresas", pero justifica la falta de sanciones por la cantidad de personas que trabajan en estas instalaciones. "Tienen entre 180 y 200 trabajadores", explica Vázquez. "Viene el comité de empresa y nos dice: 'Si se nos pide permiso de vertidos, vamos todos a la calle". "Estamos trabajando con ellos. La voluntad es dar un plazo razonable para poner en marcha todo esto", concluyó el conselleiro.

El equipo de 55 inspectores que controlarán los ríos está compuesto por una unidad técnica de 24 personas y 32 agentes del servicio de control de Augas de Galicia. Los miembros de la red llevarán una PDA para transmitir en tiempo real los datos que recojan a las oficinas de la Administración. En su maletín portarán además material para tomar muestras y conservarlas, un GPS y cámaras fotográficas.

Los controles no sólo afectan a las empresas. El conselleiro de Medio Ambiente recordó ayer que buena parte de los vertidos ilegales que sufren los ríos tienen su origen en rudimentarias depuradoras dependientes de los ayuntamientos. Manuel Vázquez afirmó que la Xunta trabaja para que en el año 2015 las depuradoras de todos los núcleos rurales estén ejecutadas y cumplir así las directivas de la Unión Europea. El conselleiro reconoció "problemas" con algunas corporaciones como la de Ribeira (A Coruña) para conseguir los terrenos donde ubicar estas instalaciones. "Hay que hacer menos campos de hierba artificial y más depuración", proclamó el socialista.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 29 de septiembre de 2007