Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El olvido de Auschwitz haría del Holocausto un crimen perfecto

Un conferencia internacional pide en Madrid castigos más severos contra el negacionismo

"Sucedió. Por tanto, puede suceder de nuevo", escribió Primo Levi, superviviente de Auschwitz. "Que sucediera una vez significa que hay la posibilidad de que se repita", reitera el Nobel de Literatura Imre Kertész, también interno en Auschwitz, que ayer presentó en Barcelona su último libro, Dossier K. La vacuna contra tanta barbarie es la memoria, la lucha contra el olvido, sostienen los participantes en la Conferencia Internacional celebrada en la Residencia de Estudiantes, en Madrid, con el título El Holocausto y su significado para nuestros días. Intervienen, entre otros intelectuales, Isaac Querub, David Bankier, Natan Lerner, Juan Pablo Fusi, Stefanie Schüler-Springorum, Chistiane Stallaert, Haim Avni, Wolf Gruner y el presidente de las Comunidades Judías en España, Jacobo Israel,

En la inauguración de la Conferencia participó el Defensor del Pueblo español, Enrique Múgica Herzog, marcado por el totalitarismo de ETA, que asesinó a su hermano Fernando, y también por los crímenes nazis. "Así como supe un día que por las malditas chimeneas de Auschwitz había salido un leve hilo de humo correspondiente a la combustión de los restos de mi bisabuela materna, todos hemos de ser conscientes de que esas cenizas pertenecían a gentes semejantes a nosotros", dijo.

Múgica destacó la "iniciativa deslumbrante" del Museo de Historia del Holocausto (Yad Vashem), galardonado este año con el premio Príncipe de Asturias de la Concordia. "Cuanto más se aleja en el tiempo el Holocausto, más presencia cobra en nuestro mundo", afirmó.

El secretario general de Educación, Alejandro Tiana, dijo a los reunidos que el Gobierno español ha incorporado la enseñanza sobre el Holocausto en la escuela, tanto en el área de las Ciencias Sociales como en la de Educación para la Ciudadanía "para combatir el antisemitismo".

El filósofo Manuel Reyes Mate sostuvo que "la fábrica de muerte que puso en marcha el hitlerismo para exterminar al pueblo judío fue algo desconocido e impensado". "A nadie se le había ocurrido algo así. Ahora bien, cuando lo impensado tiene lugar se convierte en lo que da que pensar. Si Auschwitz era un proyecto de olvido la única reacción crítica tiene que ser la memoria", sostuvo.

Sobre cómo dar voz a esa memoria -sobre una posible representación teatral del Holocausto-, disertó el dramaturgo Juan Mayorga. "Sería una obscenidad hablar por las víctimas, pero el teatro puede conseguir que resuene más alto su silencio", afirmó.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 27 de septiembre de 2007