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El Congreso recupera el debate sobre Irak al tratar sobre la misión en Afganistán

El PP sostiene que los acontecimientos "han superado" la autorización del Parlamento

La Comisión de Defensa del Congreso aprobó ayer, un día después de la muerte de dos soldados españoles en un atentado talibán, el envío de 52 instructores militares a Afganistán. Sólo IU-ICV votó en contra por considerar que el movimiento obedece al "síndrome compensatorio" del Gobierno tras la retirada de Irak. No estaba en el orden del día, pero Irak arrancó muchos minutos al debate. El portavoz del Grupo Popular aseguró que ni los terroristas, ni el pueblo español, afgano o iraquí "ven la diferencia" entre la misión de Afganistán y la de Irak.

El ministro de Defensa, José Antonio Alonso, comparecía en la comisión para solicitar autorización para enviar a Afganistán a 52 militares en misión de adiestramiento del Ejército afgano e informar, como exige la Ley Orgánica de la Defensa Nacional, sobre el desarrollo de las operaciones de las fuerzas armadas en el exterior, en Líbano, Kosovo, Bosnia y Afganistán. Pero en el debate se coló un intruso: Irak.

El portavoz del PP, Fernando López-Amor, acusó al Gobierno de "engañar" a los españoles al negar que Afganistán, como Irak, sea una misión de guerra. "Ustedes tienen su pecado original en Irak y siguen encerrados en eso", dijo dirigiéndose al ministro. "Falta estrategia política y sobra estrategia norteamericana", afirmó Gaspar Llamazares, de IU, para quien la decisión de enviar 52 instructores a Afganistán tiene que ver con el "síndrome compensatorio del Gobierno" tras la retirada de Irak.

Finalmente, a la una de la tarde, tres horas después de que se iniciara la sesión, la comisión aprobó el envío de los 52 militares con el único voto en contra de Llamazares. El portavoz del BNG, que defendía una postura similar, no estuvo presente en la votación. Para entonces, la petición de Alonso y su explicación sobre las razones del envío de este medio centenar de instructores habían quedado muy atrás.También las palabras de cariño y el pésame para los familiares de los soldados fallecidos con las que todos los portavoces iniciaron sus intervenciones.

Para el portavoz del PP, la visión del ministro sobre la misión de los españoles en Afganistán es propia de "Alicia en el país de las maravillas" o "del patronato de las Hermanitas de la caridad", por lo que solicitó que el presidente José Luis Rodríguez Zapatero explique en el pleno de la Cámara qué se está haciendo en Afganistán y solicite de nuevo el apoyo del Parlamento. "Se ha sobrepasado con mucho la autorización dada por el Parlamento en su día", añadió.

"No distinguen"

López-Amor insistió en que el Gobierno engaña a los españoles cuando niega el carácter de guerra de la misión en Afganistán: "Los terroristas no distinguen entre una misión de la ONU y una misión de la coalición internacional amparada por una resolución de la ONU. Ni el pueblo español, ni el afgano ni el iraquí ven la diferencia", dijo. "En Afganistán estamos igual que en Irak y los objetivos son los mismos".

Alonso le respondió leyendo un párrafo de la intervención del ministro de Defensa durante el último Gobierno del PP, Federico Trillo, en una Comisión de Defensa en junio de 2003: "Los militares del Yak- 42 venían de cumplir en Afganistán importantes tareas de mantenimiento de la paz (...). Se trataba y se trata de una misión general de paz, muy propia de la Carta de Naciones Unidas", citó Alonso. Y añadió: "En Irak, antes de la desastrosa guerra, que se hace al margen de las Naciones Unidas, no había terrorismo. Había un canalla y un sátrapa, pero no había terrorismo. Afganistán es el país que emitía terrorismo. Ahí sí estuvo Bin Laden. No puede haber más diferencias entre Irak y Afganistán. De hecho, Afganistán es justo todo lo contrario".

Fue este argumento, el de la lucha contra el terrorismo, el que utilizó Alonso para responder a la petición de retirada de las tropas de Afganistán realizada por IU-ICV: "El efecto sería demoledor. No hay la más mínima duda de que el país volvería a ser regido por los talibanes y se volvería a emitir terrorismo internacional yihadista", explicó. De la estabilización de Afganistán, concluyó el ministro, depende la seguridad "de todo el planeta".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 26 de septiembre de 2007