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Reportaje:

"Nuestro cuerpo es el chasis"

Más de 800 moteros protestan en Bilbao contra su "criminalización" y homenajean a un compañero muerto

Los motoristas se han puesto de moda muy a su pesar. El trágico balance de este verano, con 101 conductores sobre dos ruedas muertos en las carreteras de España (un 53% más que en 2006) y el que la Dirección General de Tráfico (DGT) atribuya esta alta siniestralidad no a las malas carreteras ni a los guardarraíles sino a los propios motoristas les ha colocado en el ojo del huracán. Para rechazar lo que entienden como una "criminalización", reiterar que ellos son las "víctimas" de la carretera y, sobre todo, recordar a Julen M. O., un compañero de 34 años fallecido en un siniestro en el que no tuvo ninguna culpa, alrededor de 800 moteros recorrieron ayer Bilbao y su entorno.

Fue una protesta pacífica que pretendía escenificar el malestar del colectivo con el aluvión de críticas que les está cayendo en las últimas semanas, especialmente desde los responsables de tráfico. Para demostrar que esos reproches son "infundados" honraron la memoria de Julen, quien el pasado 20 de julio chocó de frente contra un automóvil que circulaba a gran velocidad y realizando un adelantamiento múltiple en las inmediaciones del bilbaíno monte de Artxanda. El instructor del correspondiente atestado policial concluyó que el conductor del coche "circulaba picado con otro automóvil y pudo realizar una conducción temeraria e imprudente, infringiendo todo tipo de normas y poniendo en riesgo a los demás usuarios". Julen M.O. no pudo esquivar la mortal embestida.

"Solemnidad"

El motero fallecido, que ha dejado esposa y una hija de 16 meses, recibió el sentido homenaje de los suyos, quienes recorrieron en un ambiente "tranquilo y solemne" las principales calles de la capital bilbaína. Su esposa fue de paquete en una de las motos participantes. La última parte del trayecto coincidió con el recorrido en el que el homenajeado perdió la vida.

Al final, varios miembros de su familia leyeron un discurso en el que reiteraron que "no es siempre el motero el que tiene la culpa" de los accidentes.

Miguel Ángel Noya fue uno de los más de 800 participantes en la marcha. Conocía a Julen y como amigo de la familia se ha implicado en la organización del evento. "La DGT está sometiendo a los motoristas a una criminalización. Nos culpa del aumento de los accidentes cuando las estadísticas dicen que en dos de cada tres accidentes con una moto implicada la culpa es del otro vehículo", recalcó.

"Los más interesados en no tener un percance son los moteros, porque nuestro cuerpo es el chasis que sufre el impacto. Estamos muy preocupados por la seguridad, por las consecuencias de un patinazo. Somos las víctimas de la carretera", concluye.

En Euskadi, la proporción de motoristas muertos en accidente durante el verano también ha encendido las luces de alarma. De los 16 fallecidos en las carreteras de la comunidad en julio y agosto, seis (el 37,5%) conducían motos. La supresión de los guardarraíles es una de sus recurrentes aspiraciones. En los dos últimos años, las diputaciones han sustituido 31 kilómetros de guardarraíles.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 24 de septiembre de 2007