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Reportaje:SENTENCIA HISTÓRICA

Aplastante derrota de Microsoft en Europa

El tribunal de la UE confirma la multa de 497 millones y obliga a Gates a colaborar con la competencia

La Comisión Europea obtuvo ayer una aplastante victoria sobre Microsoft al rechazar el Tribunal de la Unión el recurso del gigante estadounidense contra las sanciones que le impuso en 2004 el Ejecutivo comunitario por flagrante abuso de posición dominante. Microsoft tendrá que proporcionar información confidencial a la competencia para que sus servidores hablen claramente con los ordenadores que usan su sistema operativo Windows; deberá ofrecer su paquete de programas sin el reproductor Media Player, y habrá de pagar la multa récord de 497 millones de euros impuesta hace tres años. La sentencia refuerza drásticamente a Neelie Kroes, la comisaria de Competencia, quien señaló que Microsoft debe rebajar sustancialmente su 95% de cuota de mercado.

De haber triunfado el recurso, la propia Comisión "habría estado en peligro"

Una amansada Microsoft anunció que era pronto para pensar en apelar, pero prometió acatar y cumplir el fallo con carácter inmediato. Los términos de la sentencia son mucho más nítidos y contundentes de lo que las partes esperaban y hasta los siempre correosos abogados estadounidenses reconocieron la amplitud de la derrota. "El fallo es decepcionante", declaró Brad Smith, jefe de los letrados de Microsoft, que felicitó a la Comisión por su triunfo. "Nos comprometemos al 100% a cumplir la sentencia", agregó.

El gran caballo de batalla era saber si la Comisión había errado al exigir a Microsoft que pusiera a disposición de otros fabricantes la información necesaria para hacer posible que sus sistemas pudieran hablar con los que usan el sistema operativo de Windows, un monopolio de hecho al cubrir el 95% del mercado.

El Tribunal sostiene que se ajusta a derecho que la Comisión considere necesario que los sistemas de explotación de servidores de la competencia de Microsoft puedan operar sin contratiempos con Windows porque de lo contrario se reforzaría una posición de dominio que ahogaría a la competencia. De ahí que la sala confirma la decisión que obliga a Microsoft a proporcionar la crucial información que permite la interoperatividad.

El Tribunal también confirmó que Microsoft deberá seguir ofreciendo al mercado Windows con y sin Media Player, por más que la versión sin el reproductor multimedia apenas tenga demanda, y mantuvo la multa de 497 millones de euros impuesta por la Comisión, la mayor sanción por abuso de posición dominante que ha dictado hasta ahora la Comisión.

Sólo en un aspecto oscuro y marginal, la intervención de un mediador independiente exigida por la Comisión para comprobar que Microsoft cumplía con las medidas impuestas, fue desautorizada la Comisión. La propia Microsoft reconoció que eso era un asunto menor.

Kroes intentó mostrarse cauta en su comparecencia para glosar la sentencia, pero apenas podía contener su satisfacción. Su prestigio estaba en juego y con él la credibilidad de la Comisión en un caso que marcará un hito en la política de Competencia. Una fuente comunitaria consideró que de haber triunfado el recurso de Microsoft "la propia institución hubiera estado en peligro".

Que la decisión de 2004 haya sido ratificada por el Tribunal "es especialmente importante porque hay mucha gente que usa ordenadores y porque el 95% de los ordenadores personales de todo el mundo usan el sistema operativo Windows", dijo Kroes. "La sentencia confirma que Microsoft no puede regular el mercado mediante la imposición de sus productos y servicios" como tampoco puede "impedir que el mercado funcione adecuadamente".

La comisaria empleó duros términos, recreándose en el uso del adjetivo "ilegal", para referirse a las acciones, abuso de posición dominante y conducta de la compañía de Bill Gates. Kroes manifestó que el incuestionable triunfo había sido "agridulce porque el Tribunal ha confirmado el criterio de la Comisión de que los consumidores están sufriendo a manos de Microsoft".

La responsable de Competencia hizo hincapié en que la sentencia debe ser cumplida a rajatabla y que sus servicios van a velar por que así sea. La dimensión del éxito vendrá dada, a sus ojos, por la disminución de la cuota de mercado de Windows, que deberá quedar "muy por debajo del 95%". No quiso Kroes ofrecer una cifra concreta.

Microsoft, que había mantenido hasta el momento de leerse el fallo por el tribunal de Luxemburgo una actitud de desafiante confianza, con la movilización de una batería de abogados y de agencias de relaciones públicas, optó de inmediato por la mansedumbre y más tras concluir que "la decisión del tribunal otorga claramente a la Comisión amplios poderes y discrecionalidad", según el jefe del equipo legal de la firma norteamericana.

Sin renunciar a un hipotético recurso, y tras reconocer que el fallo no es el que esperaba, Brad Smith intentó buscar algo positivo a lo que agarrarse: "La sentencia nos proporciona claridad y nos permitirá establecer una nueva relación con la Comisión".

"Me comprometo a ejecutar el fallo", insistió. "No es nuestro deseo ni objetivo seguir la disputa. Queremos mirar hacia adelante". No puso calendario a la colaboración con sus rivales, pero Smith aseguró que se hará pronto.

Tres años de la mayor sanción antimonopolio

En marzo 2004 la Comisión sanciona a Microsoft con una multa récord de 497 millones de euros por abuso de posición dominante y le impone medidas que remedien la situación, entre ellas el ofrecer a la competencia los medios que permitan interactuar a sus servidores con el sistema operativo de Windows, que copa el 95% del mercado.En junio de aquel mismo año, Microsoft apela ante el Tribunal Europeo de Primera Instancia.El veredicto dictado ayer da la razón a la Comisión en todos los extremos importantes.La Comisión exige a Microsoft la máxima diligencia en el cumplimiento del fallodel Tribunal.La compañía de Gates dice que es pronto para pensar en un nuevo y definitivo recurso ante el Tribunal de Justicia, para lo que tiene dos meses de plazo, y promete cumplir al 100% la sentencia.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 18 de septiembre de 2007

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