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Las comisarías de plaza de Espanya y Gràcia dejarán de tramitar el DNI

Hacer cola en la comisaría para renovar el DNI o el pasaporte puede resultar tedioso. Más aún si, a las largas esperas, se añade la obligación de desplazarse lejos del lugar de residencia. Eso deberán hacer los vecinos del barrio de Gràcia y de los alrededores de la plaza de Espanya que necesiten realizar algún trámite con su documentación. Al menos durante los próximos dos meses. Durante ese tiempo permanecerán cerradas dos comisarías del Cuerpo Nacional de Policía, en las que se expide el DNI y el pasaporte.

Se trata de las dependencias situadas en el número 26 de la calle de Lleida (distrito de Sants-Montjuïc) y en el número 17 de la calle de Nil i Fabra (Gràcia). Los ciudadanos que quieran renovar su documentación -o que ya lo hayan hecho en las últimas semanas y sólo tengan que pasar a recogerla- deberán dirigirse a la comisaría policial de La Verneda. El servicio de tramitación de La Verneda, situado en el número 74 de la Rambla de Guipúzcoa de Barcelona, se dividirá ahora en tres oficinas. La intención es mantener los horarios habituales y los funcionarios que trabajan en cada comisaría.

Obras de mejora

Las dependencias policiales de plaza de Espanya y Gràcia permanecerán cerradas por obras de mejora, según informó ayer el Cuerpo Nacional de Policía. Desde hace unos días puede verse un cartel en la comisaría de Nil i Fabra en el que se anuncia la ejecución de las obras "durante tres meses" con motivo de "la implantación" del nuevo DNI digital.

Además de La Verneda, también estarán operativas el resto de oficinas de tramitación de la ciudad: Nou Barris, Sant Andreu y Balmes. Esta última es la comisaría central de Barcelona, por lo que es habitual que se formen largas colas en la calle, especialmente a primera hora de la mañana. Hasta el punto de que, a menudo, se agotan los números en la entrada. Como le ocurrió a Laia Calvo, que acudió tres días seguidos a Balmes para renovar su pasaporte. "Para asegurarme de que me tocaría, tuve que venir a las ocho de la mañana", se queja.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 6 de septiembre de 2007