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La Generalitat y la policía desconocían el riesgo de maltrato del bebé de Reus

El detenido como presunto autor de la muerte del menor declaró ayer ante el juez

Ni el Departamento de Acción Social de la Generalitat ni la policía tenían constancia de que existiera denuncia previa alguna por malos tratos del bebé de 11 meses que el pasado sábado falleció en Reus (Baix Camp). Nadie, por lo tanto, tenía conocimiento de la situación de riesgo que sufría el bebé. Eso a pesar de que, según explicaron ayer numerosos amigos y familiares de la madre del pequeño, el menor había sufrido golpes y hematomas en ocasiones anteriores.

Sin embargo, alguien sí tenía miedo de que el bebé sufriera malos tratos. Su padre biológico, que reside en la República Dominicana, había enviado dinero a la familia de su ex pareja sentimental para subvencionar el viaje de regreso a Santo Domingo de su hijo. Alrededor de 70 amigos y familiares de la madre de la víctima se agolparon ayer por la tarde frente a los juzgados de Reus a la espera de que Luigi G. R., de 18 años y también de nacionalidad dominicana, presunto autor de la muerte del bebé, pasara a disposición judicial. Sin embargo, su declaración ante la policía se prolongó durante toda la tarde de ayer y ya entrada la noche pasó a disposición judicial.

El bebé falleció el sábado, poco antes de las tres de la tarde, supuestamente de un fuerte golpe en la espalda que le cortó la respiración. La madre, Jessica A., de 20 años, había salido a comprar comida para el bebé al supermercado y dejó a su hijo en su piso de alquiler y que compartía con el detenido. Luigi G. R. estuvo ese tiempo a cargo del bebé. Según explicaron ayer amigos de la madre, ésta, cuando llegó de comprar la comida para su hijo preguntó por su bebé a Luigi G. R. y éste le dijo que estaba durmiendo y que no le despertara. La mujer insistió y al final pudo acceder a la habitación y descubrió a su hijito ya sin vida.

"Un chico tranquilo"

Antes de que a Jessica le sobreviniera un ataque de ansiedad por el que tuvo que ser atendida en el hospital Sant Joan, llamó a los servicios de emergencia. Cuando llegó la ambulancia, el detenido estaba jugando con su videoconsola portátil, aseguraron fuentes cercanas a la familia. "Era un chico muy tranquilo, muy calmado, no creo que fuera consciente de que mató al bebé", aseguraron estas fuentes. Según estas mismas personas, el detenido ponía trabas a las visitas de la familia de la madre al bebé.

Luigi G. R. trabaja para una empresa de seguridad como portero de una discoteca de Reus y lleva unos dos años en España. Apenas tenía amigos entre la numerosa comunidad dominicana de Reus. Por el contrario, los dominicanos que ayer se congregaron frente a los juzgados eran todos conocidos de Jessica, que llegó a España cuando tenía unos siete años. La mujer está embarazada de cinco meses de Luigi G. R., con quien convive desde hace cinco meses en un piso de alquiler en la céntrica calle de Maria Antonia París.

El bebé ingresó en el hospital Sant Joan a las tres de la tarde ya cadáver y los médicos activaron el protocolo de casos de malos tratos, por lo que avisaron a las autoridades judiciales.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 4 de septiembre de 2007