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El futuro del País Vasco

Imaz alerta de que la desunión supone un "cáncer" para el PNV

El presidente del PNV, Josu Jon Imaz, aprovechó anoche el tradicional acto político con que su partido inicia el curso en Zarautz (Guipúzcoa) para pedirle generosidad al líder del sector soberanista de la formación, Joseba Egibar, y así acabar con el "cáncer" que supone la actual división. Imaz, subió al escenario del polideportivo en que se celebró el mitin tras escuchar a Egibar y aprovechó su discurso para, mirándole directamente, instar al final de una rivalidad que ha durado cuatro años.

El líder nacionalista no hizo ninguna alusión directa a las palabras de la mañana del lehendakari, Juan José Ibarretxe, y planteó que las prioridades de su partido deben ser trabajar por la paz, "deslegitimando" a ETA y a Batasuna, e impulsar el autogobierno.

"El proceso interno dejó heridas y tensiones, algunas de las cuales todavía perduran", le dijo, en alusión al proceso de sucesión de Xabier Arzalluz al frente del partido que enfrentó a Imaz y Egibar en 2004, con el triunfo final del primero. "Esa situación ya ha tenido un coste electoral y es un cáncer para el partido. Tenemos que tener claro que la unión hace la fuerza. Tenemos que ser generosos para superar las posturas enfrentadas", dijo. Apeló igualmente a cerrar las "heridas y tensiones" internas para no "debilitarse".

Para Imaz, el PNV tiene que afrontar el debate de la ponencia política que llevará a su asamblea general del próximo diciembre con una serenidad que no proporciona la crispación. Y ello porque "los conceptos de soberanía y Estado, entre otros, han cambiado, y no podemos reflexionar sobre ello con crispación".

Transversalidad

Las palabras de Imaz sonaron firmes, pero más a petición que a correctivo, a pesar de que a lo largo de su discurso desmontó algunas de las teorías del presidente de la ejecutiva guipuzcoana.

Egibar criticó a los medios de comunicación por "poner etiquetas a todo en el debate del PNV" y reivindicó para Euskadi poder "constitucionalizar la cuestión vasca". Se mofó del concepto "transversalidad" y defendió la acción política "con consulta o consultas", porque "si no hay acción política, el Estado no se sienta a la mesa"

Imaz le respondió definiéndose como un hombre que busca la transversalidad, entendida como "acuerdos amplios y con bases sólidas con otros partidos" para que "Euskadi pueda crecer en igualdad de oportunidades".

Tras criticar con dureza a la presidenta de EA, Begoña Errazti, que está echando una mano externa a las tesis de Egibar con descalificaciones a la actuación de Imaz, el presidente del PNV recordó que el documento de referencia sobre pacificación en el seno del partido es el aprobado por la Asamblea Nacional en octubre de 2005. Se trata del texto que sirvió de base para el polémico artículo No imponer, no impedir en el que Imaz reprochó en julio a Ibarretxe su propuesta de consulta aunque ETA no haya dejado las armas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 1 de septiembre de 2007