Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Crítica:

Entre el todo y la nada

Para reflexionar sobre un mundo cada vez más amenazado no hay que olvidar al minoritario filósofo Günther Anders, quien desde su pesimismo realista alertó en la posguerra sobre la maquinización del planeta; que no ofrece libertad sino que amarra a sus súbditos. La antología Filosofía de la situación recopila estas reflexiones que se tornan literarias y artísticas en Hombre sin mundo, otro libro editado y esbozado en su juventud.

"Günther Anders" es el seudónimo literario que Günther Stern (Breslau, 1902-Viena, 1992) eligió cuando redactaba todos los artículos culturales del periódico de la bolsa berlinesa hacia el final de la república de Weimar; el director le recomendó que firmara también como "otro", y así lo hizo, pues eso es lo que significa "Anders" en alemán. Fue alumno destacado de Husserl (con quien se doctoró en filosofía) y de Heidegger. Compañero de estudios de Hannah Arendt y su primer marido, la llegada del nazismo lo incluyó en el vasto círculo de intelectuales judeogermanos que, perseguidos por su inferioridad de "raza", tuvieron que abandonar Europa so pena de muerte e iniciar una nueva vida en el exilio.

HOMBRE SIN MUNDO. Escritos sobre arte y literatura

Günther Anders

Traducción de J. Monter Pérez Pre-Textos. Valencia, 2007

246 páginas. 25 euros

FILOSOFÍA DE LA SITUACIÓN. Antología

Edición de César de Vicente Hernando. Los Libros de la Catarata. Madrid, 2007

168 páginas. 14 euros

MÁS INFORMACIÓN

Llegado a Nueva York en 1936, después de tres años en París y tras divorciarse de Arendt, el joven -de tendencia izquierdista, había colaborado con Brecht en publicaciones revolucionarias- sobrevivió como profesor de estética, periodista freelance y hasta obrero manual, sin olvidar por ello la filosofía. La II Guerra Mundial, el descubrimiento de los campos de exterminio y las bombas atómicas constituyeron fuertes incentivos para su pensamiento filosófico, centrado en el análisis de la condición del ser humano situado ya no sólo en "el mundo" a secas (Heidegger), sino en un mundo fábricado por él, lleno de artefactos y máquinas que entrañan un inmenso peligro de destrucción y deshumanización, y ésta también en el sentido literal de barrer a los humanos del globo terráqueo.

Su obra señera permanece inédita en castellano. Se trata de dos densos volúmenes de ensayos: Die Antiquierheit des Menschen (Lo anticuado del ser humano). Como tesis principal, sostiene que el ser humano ha quedado desfasado en relación con el mundo tecnificado. Inmerso en una modernidad demasiado rauda, impersonal y alienante, el hombre carece de imaginación, de sentimientos y de ética acordes con las perspectivas, las necesidades y las exigencias de su nueva criatura-monstruo. ¿Hasta qué grado alcanza ya su obsolescencia que fue incapaz de prever la "tecnologización" de la muerte -los cadáveres "fabricados en serie" de los campos de exterminio-? Y su cultura humanística, ¿cómo no impide la paulatina maquinización del mundo? Éste ya no es una cómoda morada en la que reinan los seres humanos; la "técnica" ocupa el trono y su dominio es un lugar terrible que, aunque en apariencia ofrece "libertad", amarra a sus súbditos.

Desde su pesimismo "realista", observa que hombres se han convertido en trabajadores por cuenta ajena, que tienen que vender sus conciencias al diablo de la producción a cambio de un salario que apenas si les permite sostenerse. El mundo tecnificado los devora y les destroza el alma, les ofrece "un todo" que a la vez "es nada".

De otro tenor son los ensa

yos

comprendidos en Hombre sin mundo, libro que, aunque data de 1984, recoge trabajos de interpretación literaria y artística que Anders esbozó en su juventud, apenas iniciado en el filosofar independiente, aunque revisados antes de su publicación definitiva.

Fue un admirador temprano de escritores y artistas en cuyas obras vio explícita la representación de la nueva condición del ser humano en tanto que desheredado y expulsado de su casa natural. Alfred Döblin, autor de Berlin Alexanderplatzt; Franz Kafka, de La metamorfosis; Bertold Brecht, de Vida de Galileo y Hermann Broch, autor de La muerte de Virgilio, son interpretados y pensados por Anders. Destaca en este volumen el ensayo sobre Kafka, escrito mucho antes de la "moda kafkiana", todavía hoy continúa siendo uno de los más relevantes y esclarecedores de entre los miles dedicados a este autor. Calificar a Kafka de "realista" -dada su visión del mundo moderno, con su lógica del absurdo- y demostrarlo fue el singular logro de Anders.

Filosofía de la situación es una antología de textos representativos de su pensamiento. Bien concebida, propone una panorámica de sus conceptos cenitales e ideas señeras, como la contingencia del ser humano, el peligro atómico y el mundo que sucumbe al esplendor técnico, con una horrenda consecuencia para la especie humana: el hombre convertido en "producto", comprado y vendido, insatisfecho y sin libertad, alienado y de incierto futuro. Anders, algo así como un pensador "ecologista" de altura, fue en vida un filósofo minoritario, pero al que no debe dejarse de lado en el XXI si se quiere reflexionar sobre las condiciones "reales" de la vida en este universo cada vez más amenazado y necesitado de cuidados.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 1 de septiembre de 2007

Más información

  • Günther Anders