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Madrazo pierde al principal artífice de la política de vivienda y suelo de Euskadi

El viceconsejero Javier Deán deja el Gobierno tras seis años por razones "personales"

"Ayudar a todas las personas, especialmente a las más jóvenes y a las más necesitadas, a encontrar un lugar en el que poder vivir a un precio razonable, sin hipotecar por ello sus vidas". Ésta es la máxima por la que asegura haberse regido el viceconsejero de Vivienda, Javier Deán, quien anunció ayer en una carta abierta remitida a los medios informativos en la que incluye dicha frase que abandona el Gobierno vasco. Con su marcha, se va también una forma de hacer política y el consejero de Vivienda, Javier Madrazo, pierde a su mano derecha y al principal artífice y ejecutor de la política de vivienda y suelo en la comunidad autónoma a lo largo de los últimos seis años.

Durante ese sexenio, ha desarrollado una estrategia encaminada básicamente a terminar con la especulación, para lo que ha usado todos los medios de los que disponía. Sus broncas con los constructores, alcaldes y diputaciones han sido sonoras. Deán afirma que se marcha por razones de índole "estrictamente personal", explicación que avalaron ayer diversas fuentes de dentro y fuera de la consejería. Javier Burón, actual director de Planificación y Procesos Operativos, será su sustituto desde que hoy apruebe su nombramiento el Consejo de Gobierno, según precisa la misiva.

Los seis años en un puesto tan controvertido como el de viceconsejero de Vivienda han terminado por pasar factura a Deán. Al desgaste acumulado hay que sumar el tiempo que, inevitablemente, no ha podido dedicar a su familia y que ahora quiere recuperar regresando a la empresa privada.

Apoyo de Ibarretxe

Su mayor logro como número dos del departamento desde que se hizo cargo del puesto en 2001 ha sido la aprobación en junio del año pasado de la Ley de Suelo y Urbanismo. En este empeño contó con el trabajo el director de Vivienda, Iñigo Maguregui, quien se encargó de las cuestiones más técnicas del texto. Ambos son considerados como los padres de la norma que está llamada a marcar un cambio en el rumbo de la vivienda en Euskadi. Sacar adelante la ley le ha granjeado poderosos rivales, como algunos sectores empresariales y las diputaciones, que hasta el último momento intentaron impedir su aprobación. El apoyo incondicional del lehendakari, Juan José Ibarretxe, a la política de Madrazo permitió a Deán sortear la oposición de las instituciones forales y del propio PNV ya en el Parlamento, que trató de "pulir" el acuerdo alcanzado por el viceconsejero con los socialistas para sacar adelante la ley.

El propio Deán reconoce ese apoyo en su carta: "Agradezco al lehendakari su apoyo a las decisiones que hemos adoptado, muchas de ellas incómodas para quienes ven en la vivienda un negocio y no un derecho".

Las reservas para construir vivienda protegida que recoge la ley (75% en suelo urbanizable y 40% en libre), la incorporación del agente urbanizador, el aumento de autonomía a los municipios a la hora de aprobar sus planes generales (evitando la intermediación de las diputaciones) y la programación de suelos (la llave de los desarrollos queda en manos de los ayuntamientos y no de los propietarios del terreno) constituyen los pilares de la norma.

Toda una gestión marcada por una sola ley

Toda la gestión de Javier Deán como viceconsejero de Vivienda está marcada por la aprobación de la Ley de Suelo y Urbanismo y la lucha contra el fraude. Estos son los principales hitos de su mandato:

- Bronca con los alcaldes por el sorteo de pisos. En mayo de 2004, Madrazo y Deán se enzarzan en una agria polémica con los alcaldes, a los que acusan de "enchufismo" en algunos casos al adjudicar viviendas protegidas. Al final se hizo la paz, pero el departamento impuso que toda la vivienda protegida se adjudicase por sorteo, independientemente de quién la construya. Deán también se ha enfrentado a la Diputación de Vizcaya por querer competencias para "ocupar suelo con pisos caros".

- Dos planes. Deán ha sacado adelante dos planes directores de vivienda. El último comprende el periodo 2006-09 y su objetivo es levantar 27.000 pisos protegidos y sociales en cuatro años.

- La primera Ley de Suelo de Euskadi. Es su mayor logro, una norma que ningún partido había logrado sacar antes adelante. Su primer intento, en la legislatura pasada, no cuajó al rechazarla toda la oposición. A la segunda fue la vencida. Ató el apoyo del PSE tras una dura negociación y puso contra las cuerdas al PNV, que a regañadientes y para no abrir una crisis en el tripartito votó a favor. La ley incluye mecanismos para acabar con la especulación del suelo, que motiva la carestía de los solares y el alto precio final de los pisos. El desarrollo del suelo queda en manos municipales y no de sus dueños; se evita la intermediación foral en la aprobación de los planes generales de los ayuntamientos y aumentan las reservas para VPO.

- Pisos vacíos y canon. El último legado de Deán es el anteproyecto de ley de Vivienda, que incluye un canon a los dueños de pisos vacíos que no los alquilen y refuerza la lucha contra el fraude en la VPO. Al mismo tiempo, reconoce el derecho de los vascos a reclamar un piso de alquiler protegido a partir de 2012. La sociedad Bizigune, dedicada a movilizar pisos vacíos, es uno de sus logros.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 31 de agosto de 2007

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