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Reportaje:

La foto del verano en Tarragona es con el tiburón

Los bañistas se agolpan para ver al animal en la playa del Miracle

La policía local de Tarragona impide desde ayer el baño en la playa del Miracle, una de las más concurridas de la ciudad al estar junto al casco urbano, hasta que un equipo de biólogos y veterinarios pueda capturar al tiburón hembra que ha hecho de este lugar su hábitat. El animal, de nombre científico Carchainus Plumbeus y más conocido como jaquetón de milberto o tiburón gris, se ha convertido en la atracción de centenares de curiosos que ayer se agolpaban tanto en la arena de la playa como en las rocas que la flanquean.

El tiburón ya ha demostrado su nulo miedo a los humanos nadando entre bañistas y este hecho, unido a la gran cantidad de personas que han querido acercarse a la playa, ha precipitado que el consistorio prohíba temporalmente el acceso a la zona, como medida de precaución.

"Si no se le molesta no es peligroso pero, como cualquier otro animal, puede reaccionar contra la gente si se le atosiga", aseguraba ayer la veterinaria Mari Luz Parga. De hecho, la decisión de cerrar la playa se debe al temor de los expertos a que la aglomeración de curiosos altere al animal, lo que podría provocar una reacción violenta que, de momento, no ha tenido lugar.

El tiburón lleva ya al menos quince días habitando en las inmediaciones de la playa del Miracle, y varios testigos han asegurado verlo en otras zonas del litoral tarraconense, como la playa de la Arrabassada. Han sido tantos y tan dispares los avisos de tiburón que la primera preocupación del ayuntamiento ha sido contar con exactitud cuántos había. Parga, veterinaria de la Fundación para la Conservación y Recuperación de Animales Marinos (CRAM) asegura que después del reconocimiento de la zona únicamente han advertido la presencia de un espécimen, de aproximadamente un metro y medio de longitud y que habría llegado a la playa en busca de alimento. "No es peligroso. Come pescado pequeño, crustáceos y moluscos, y es imposible que confunda a un ser humano con comida", explica la veterinaria quien, sin embargo, se muestra muy sorprendida por la docilidad que ha mostrado el tiburón, al que numerosos bañistas han podido acariciar. Se aproxima tanto a la playa que los técnicos de la CRAM no han tenido que usar ninguna embarcación para observarlo. Ayer, Parga y su equipo pudieron verlo unas siete veces desde las nueve de la mañana hasta las seis de la tarde.

El Ayuntamiento de Tarragona ya ha decidido evacuar al animal. La concejal Carme Crespo (PSC) explicó ayer que baraja tanto la posibilidad de trasladar al tiburón al Aquarium de Barcelona como de conducirlo mar adentro, su hábitat más común.

De momento, los bañistas de Tarragona van a quedarse sin una de sus playas preferidas en aras de proteger a un animal "en peligro de extinción, como la mayoría de tiburones del Mediterráneo", según Parga. La sobreexplotación pesquera del mar es la razón por la que estos animales están amenazados con su desaparición.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 19 de agosto de 2007