Seis muertos en un nuevo fin de semana negro en las carreteras

La imprudencia, unida a los desplazamientos por las vacaciones, han provocado un nuevo fin de semana negro en las carreteras catalanas. Seis personas han muerto y otras siete han resultado heridas de gravedad en cuatro accidentes mortales registrados desde el viernes hasta ayer por la tarde. Las estadísticas han puesto en alerta al Servicio Catalán de Tráfico (SCT), que ayer apeló a la "responsabilidad" y a la "prudencia" de los conductores.

El primer siniestro ocurrió el viernes en la C-13, en el municipio de Camarasa. El conductor de un ciclomotor murió tras chocar con un turismo. El mismo día, en la C-55 a la altura de Manresa, el conductor de un turismo se salió de la calzada y falleció en el acto. El siniestro más grave ocurrió el sábado en Argentona. Dos turismos, ocupados cada uno por cinco jóvenes, colisionaron frontalmente. Tres de los ocupantes de un mismo vehículo -Marc S. S., de 18 años; Alberto M. F., de 19 años, y Meritxell C. P., también de 19- murieron en el acto. Los heridos permanecen ingresados en hospitales.

El último accidente ocurrió ayer por la mañana en la C-13, en Vilanova de Meià (Noguera). También en este caso murió el conductor de una motocicleta que chocó con un turismo.

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS