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Una nueva avería en un tren provoca retrasos en las líneas de Renfe

Un Talgo que cubría el trayecto entre Cartagena y Montpellier se paró ayer por la tarde poco después de abandonar la estación de Sants y antes de llegar a la de Bellvitge por una nueva avería de Renfe. A bordo iban más de 200 personas, que sufrieron un retraso de dos horas. Como es habitual, la avería cerca de la principal arteria ferroviaria de la ciudad provocó retrasos en el servicio de Cercanías y afectó a más de 22.000 usuarios.

Los trenes de la línea C-2, que une Maçanet y Sant Vicenç de Calders, sufrieron retrasos de hasta 45 minutos. Además, para no congestionar la vía, el servicio de la línea C-10 -la que lleva al aeropuerto- tuvo que cubrirse con un servicio especial de autobuses. La avería también alteró los horarios en los trenes de media y larga distancia en dirección a Tarragona, que fueron desviados por Vilafranca del Penedès.

Adif y Renfe discreparon ayer sobre las causas del fallo del tren, un Talgo-Mare Nostrum que dejó de andar a las 16.40 horas. Un portavoz oficial del Administrador de Infraestructuras Ferroviarias apuntó a un problema con el pantógrafo, el aparato que sirve a los convoyes para captar la corriente eléctrica de la catenaria. Por el contrario, fuentes de Renfe aseguraron que el maquinista del tren vio un "cable colgando" de la catenaria, momentos antes de que se produjera la avería.

El tren averiado tuvo que ser remolcado por otro convoy hasta Sants, desde donde pasadas las 18 horas pudo continuar su viaje hacia el sur de Francia. "Al principio el tren se ha parado, luego nos han dicho que era una avería técnica y después han traído otra locomotora para arrastrar el tren hasta la estación", explicó una de las pasajeras afectadas. Antes de retomar el viaje, el Talgo tuvo que efectuar una parada no prevista en la estación de Sant Andreu para realizar el cambio definitivo de locomotora.

Nueva empresa de Cercanías

El delegado del Ministerio de Fomento en Cataluña, Jordi Prat, anunció que se constituirá "una nueva empresa con los medios actuales" para gestionar el servicio de Cercanías, tras su próximo traspaso a la Generalitat.

Por otra parte, la estación de Sants modifica este fin de semana, de nuevo, el esquema de las vías que reciben a los trenes de Cercanías, debido a las obras de remodelación que la preparan para la llegada del AVE. Los trenes de la línea 4 de Cercanías, que hasta el momento se estacionaban en las vías uno y dos, pasarán a detenerse en las vías 9 y 10 -para los que lleguen en dirección sur- y en la 13 y 14 para los que vayan en dirección norte. Adif no descarta que estas obras, debido a su gran complejidad, puedan producir más retrasos en la circulación ferroviaria. El próximo lunes, los trenes de la línea 4 volverán a estacionarse en estas dos vías y recuperarán sus horarios habituales.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 11 de agosto de 2007