Reportaje:

El Barça baja el pistón

La gira por Asia tendrá menos actos que la de 2006 por Norteamérica tras las quejas del vestuario

El Barça inicia hoy una gira por China y Japón de nueve días con el objetivo de consolidar el mercado asiático sin alterar demasiado la preparación de los futbolistas para el próximo curso. El club ha programado tres partidos (Pekín, Tokio y Hong Kong) y ha reducido al máximo los actos promocionales del equipo. El periplo parece casi de guante blanco comparado con el de hace un año por México y Estados Unidos: cuatro amistosos (Monterrey, Los Ángeles, Houston y Nueva York) y un sinfín de actos que dejaron a los jugadores extenuados. El recuerdo debe de hacer estragos porque ayer Zambrotta y Oleguer compartieron la opinión de Thuram de que una gira no es lo que más conviene al equipo.

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"No es lo mejor. No es fácil preparar la pretemporada en China y Japón. Gastamos un día en ir y otro en volver. Además, está el tema del jet-lag. Pero sólo es una semana. Ya tendremos tiempo de recuperarnos después", dijo Zambrotta, que aludió al buen trabajo previo realizado en Escocia y el Camp Nou. "Las giras no son el mejor lugar para trabajar, pero la de este año es más corta y con menos sesiones", añadió, más optimista, Oleguer. "Todos los clubes las hacen", apuntó, resignado, Thuram.

El técnico, Frank Rijkaard, fue el primero en reconocer hace un año el impacto negativo del viaje a América y hasta Txiki Begiristain, el director deportivo, asumió "el error" que supuso jugar cuatro partidos y aplicar el modelo Champions: es decir, volar después de jugar sin calcular que las distancias en Estados Unidos son tan largas que los futbolistas veían amanecer desde el avión.

Pese a las quejas, el vicepresidente económico, Ferran Soriano, avisó de que las giras son "irrenunciables". De hecho, desde que Joan Laporta asumió la presidencia, en 2003, se han hecho cada año. Pero ésta se ha amoldado más a las necesidades de un equipo que deberá suspender el plan para ganar resistencia física por las altas temperaturas y la alta humedad en Asia.

"Las giras siempre las pactamos con los técnicos y ésta no ha sido una excepción. Hemos reformado el formato. De la experiencia y los errores se aprende", admitió ayer Marc Ingla, vicepresidente. Y esta gira difiere de la pasada en varias cosas: un amistoso menos y cinco días menos; los jugadores dormirán en la ciudad que jueguen y sólo asistirán de forma simbólica a un par de cenas benéficas antes de entrenarse y a un par de actos promocionales (Audi y Nike). Todo, para evitar plantones como cuando, por ejemplo, faltaron a una cena en Los Ángeles con el club anfitrión y Ronaldinho se ausentó de un clínic de Nike en Nueva York.

Ingla defiende que la junta ha buscado el equilibrio entre las necesidades económicas, de imagen del club y de preparación del equipo. "Esta gira es más madura. Hemos ido varias veces a Asia, contamos con más de una decena de colaboradores y un mercado de 100 millones de fans. Son diez días de gira en 40 de pretemporada. Todos debemos hacer un esfuerzo", dijo replicando a los jugadores. El Barça cobrará 2 millones de dólares (1,5 millones de euros) por partido frente a los 1,2 (900.000) que recibió en 2003 por tres amistosos en Estados Unidos.

Laporta zanjó el debate: "Hace dos años fuimos a Asia y luego ganamos la Liga y la Champions". Eso sí, Rijkaard pidió trabajar sin compromisos los diez días antes del debut en la Liga y rechazó jugar el 18 y el 19 la Copa Catalunya. Al final, el Barça jugará la semifinal el 5 de septiembre y la final, en la Diada, el 11.

Touré y Henry, en un momento del entrenamiento de ayer.
Touré y Henry, en un momento del entrenamiento de ayer.DIARIO AS

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