Reportaje:Operación inmobiliaria en el Manzanares

El gol del Calderón

La venta del estadio reportará al Atlético unos 260 millones, pero deberá pagar más de 200 para ir a La Peineta

Tres años le quedan de vida al Calderón para ver, al fin, la gran gesta de su equipo. Con prisas veraniegas y con unas cifras a priori no tan suculentas para el Atlético de Madrid como las manejadas en otras operaciones del mismo estilo, el club y el Ayuntamiento firmaron ayer un acuerdo para recalificar la parcela del estadio colchonero y los terrenos colindantes de la cervecera Mahou. El Atlético se mudará en 2010 a La Peineta (San Blas), que el Ayuntamiento le cede al club a cambio que asuma los 160 millones de euros de su remodelación.

Se edificarán unos 175.000 metros cuadrados y no habrá vivienda protegida

Más información

Cuando los colchoneros se marchen, comenzará el derribo para que sobre el antiguo templo atlético se levante una gran zona verde de unos 30.000 metros cuadrados con un enorme lago. La M-30, que transcurre ahora por un lateral del estadio, quedará soterrada. Y todo el grueso de la edificabilidad de la operación, la que aportará las plusvalías a los propietarios del suelo, quedará concentrada en los terrenos colindantes de la cervecera Mahou. En esa zona, presumiblemente, se construirán varias torres. "No tenemos miedo a las alturas", dijo la delegada de Urbanismo, Pilar Martínez. Todo esto lo contó el alcalde ayer durante la firma del protocolo de intenciones entre el Atlético de Madrid, Mahou y el Ayuntamiento. El documento sienta las bases de las líneas generales del proyecto. "Ganamos todos", dijo Gallardón.

El Ayuntamiento recalificará los terrenos del Calderón (31.046 metros cuadrados) y los de la antigua fábrica de cervezas Mahou (61.251 metros cuadrados). La operación se realiza de forma conjunta entre el club y la cervecera.

Tras estudiar varios proyectos, se ha autorizado una edificabilidad de 1,9 metros cuadrados por cada metro cuadrado de la superficie total (92.297 metros). Es decir, permite que se edifique un volumen de unos 175.000 metros cuadrados. Los edificios se levantarán sólo sobre algo más de la mitad de la parcela de Mahou (en 35.496 de los 61.251 metros de su terreno), y no habrá vivienda protegida.

¿Y cuánto gana el Atlético por irse a jugar cada 15 días a San Blas? El cálculo de las plusvalías es sencillo. A unos 3.000 euros el metro cuadrado, se obtendrían unos 520 millones. Mahou y el Atlético se los repartirán a partes iguales, según fuentes del propio club. O sea, unos 260 millones para cada uno. Mahou rechazó ayer hacer declaraciones al respecto.

Pero el Atlético, para quedarse con La Peineta (de propiedad municipal), deberá pagar 160 millones de euros para transformar las gradas y del entorno, y 20 más para la construcción de una pista de atletismo si Madrid obtiene la organización de los Juegos Olímpicos de 2016. Además, también a medias con Mahou, deberá pagar el 60% de las obras de soterramiento de la M-30: unos 40 millones cada uno (el coste total es de 140) y la totalidad de la urbanización de la zona (50 millones a pagar entre el club y Mahou a partes iguales).

Por otro lado, Martinsa y Andria tomaron hace dos años una participación del 15% (33 millones) del capital de División Inmobiliaria, la empresa que ostenta la propiedad del Calderón. El dinero restante de la operación se destinaría a pagar parte de la deuda, que el club cifra en unos 130 millones, pero que otras estimaciones cifran en 440.

El proyecto Calderón también incluye la cesión del 30% del suelo al Ayuntamiento para la creación de zonas verdes y equipamiento público. Así, además del gran parque, se dedicarán 12.932 metros cuadrados de la parcela de Mahou a la ampliación del colegio público Tomás Bretón, y 9.280 metros, a otra zona verde. El 10% de beneficio de la operación que el Ayuntamiento percibe por ley lo dedicará al soterramiento de la M-30 y no a vivienda protegida, como también suele hacerse.

Pilar Martínez y Alberto Ruiz-Gallardón estaban ayer encantados con el acuerdo, que deberá ratificarse en otoño. El alcalde, que verá así concluida su obra de la M-30, aseguró que la zona poseerá "el lenguaje del río" y será uno de los lugares más hermosos de la ciudad.

El club rojiblanco, el Ayuntamiento de Madrid y la empresa Mahou han suscrito un acuerdo para que el Estadio Vicente Calderón se transforme en un parque público y el Atlético de Madrid juegue en La Peineta a partir de 2010. El estadio será transformado para dar cabida a 73.000 espectadoresELPAIS.com

Levantado el 'castigo' a Mahou

Donde dije digo, digo Diego. Algo así es lo que ha hecho el alcalde Gallardón con la recalificación de los terrenos de la antigua fábrica de la cervecera Mahou.En junio de 1996, el grueso de esta fábrica se mudó a Alovera (Guadalajara). La decisión levantó ampollas en el Gobierno de la región, entonces en manos de Ruiz-Gallardón, que batalló, sin éxito, para que la empresa cervecera, que daba trabajo por entonces a 1.000 personas, se quedara en la región en lugar de emigrar a Castilla-La Mancha. Fue entonces cuando el Gobierno regional, encabezado por el actual alcalde de Madrid, aseguró que sobre la finca industrial que dejaba Mahou en Madrid nunca se podrían construir pisos. "No pienso dar el visto bueno a su recalificación, porque se marchan fuera de la región", dijo el entonces consejero de Obras Públicas, Luis Eduardo Cortés. "Nuestro criterio, contrario a recalificar esa zona industrial para levantar viviendas, sigue firme. Nada ha cambiado", añadió poco más tarde.La opinión de Gallardón estaba completamente en sintonía con esa idea. Pero ahora ha cambiado de opinión."Los terrenos de Mahou son completamente imprescindibles para esta operación. Sin ellos, jamás se hubiera podido llevar a cabo", señaló ayer a este periódico la concejal de Urbanismo, Pilar Martínez. "En cualquier caso, si es cierto que Gallardón se opuso entonces a la recalificación de esos terrenos, debemos agradecérselo. De otro modo, insisto, hoy no podríamos haber cerrado esta operación tan bonita", añadió Martínez.

El 'pelotazo' del Madrid

El Real Madrid fue el pionero en cambiar instalaciones deportivas por ladrillos. El actual campeón de Liga obtuvo, en 2001, 1,49 metros cuadrados de edificabilidad -cuando el que regía en el barrio era de apenas 0,3- en los 105.677 metros cuadrados de la ciudad deportiva de Chamartín. La operación, con el beneplácito del regidor, José María Álvarez del Manzano, y del presidente de la Comunidad, Alberto Ruiz-Gallardón, supuso para el club un beneficio de unos 480 millones de euros. Por no hablar de una operación anterior: la Esquina del Bernabéu, cuyo alquiler de explotación con la empresa Urbis finaliza en 2011. Mediante realquiler o levantando otro edificio, el club prevé ingresar 400 millones.Ya entonces, el concejal de Urbanismo, Ignacio del Río, señaló que la operación se enmarcaba dentro de la filosofía liberalizadora del Partido Popular, pero siempre defendiendo los derechos de los madrileños. "Se podrá pasear por una zona", esgrimía, "que ahora es propiedad de un particular".El negocio no cumplió las exigencias originales de Pérez, que insistió en que la edificabilidad del convenio urbanístico fuese de entre 1,8 y 2 metros cuadrados construidos por cada metro cuadrado de suelo. A cambio, Ayuntamiento y Comunidad se comprometieron "a tramitar la modificación de planeamiento y facilitar cuantas gestiones sean necesarias" para facilitar la construcción de la nueva ciudad deportiva de Valdebebas.Al contrario que la mudanza a La Peineta, muy criticada por la masa atlética, la operación del Madrid contó con un gran respaldo. Hasta IU la apoyó.

* Este artículo apareció en la edición impresa del lunes, 30 de julio de 2007.