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Un lago, un parque y 175.000 metros cuadrados edificables

Gallardón da el primer paso para recalificar los terrenos del Atlético de Madrid y la cervecera Mahou.- Cede al club La Peineta, que a partir de 2016 será de su propiedad y tendrá 73.000 espectadores

El alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, ha firmado esta mañana un "protocolo de intenciones" con el Atlético de Madrid y Mahou S.A., es decir, un principio de acuerdo para la recalificar los terrenos que ocupan el club y la cervecera junto al río Manzanares - 31.046 y 61.251 metros cuadrados respectivamente-, que se convertirán en terreno público y residencial. En la zona que ocupa el estadio se planea construir un lago y una gran zona verde, mientras que de Mahou saldrán 175.000 metros cuadrados edificables para los que, de momento, no hay el proyecto. Lo que sí es seguro es que no serán viviendas protegidas. A cambio, Gallardón cede al club rojiblanco La Peineta, que ocupará dentro de tres años y que a partir de 2016 será de su propiedad. Cubierto y con 73.000 espectadores, será el tercero más grande de España.

El acuerdo ha sido suscrito en el Ayuntamiento por el alcalde y los presidentes del Atlético, Enrique Cerezo; la división inmobiliaria del Club, Miguel Ángel Gil Marín; y de Mahou, Juan Gervás, en un acto al que han asistido tres jugadores rojiblancos, Maxi, Luccin y Pernía; y una representación del Senado del Atlético y de la agrupación de peñas. El convenio, que se ha firmado a las 11.00 horas en el Patio de Cristales del Consistorio, comprende la "cesión administrativa", con total derecho de uso, del Estadio Madrid- conocido popularmente como La Peineta y situado en el distrito de San Blas- al club hasta 2016, momento en el que pasará a ser de su total propiedad. El Calderón se derrumbará y en su lugar se creará un lago y un parque en la línea del proyecto Madrid-Río, por debajo de la cual pasará la M-30 -el soterramiento liberará 21.000 metros cuadrados de espacios ahora ocupados por calzadas-. Éste punto es el único que todavía sigue en superficie en esta vía de circunvalación entre el Nudo Sur y la avenida del Marqués de Monistrol. Del club sólo quedará allí el nombre, con el que se bautizará a la zona verde, aunque se ha dejado la puerta abierta a que en a estos terrenos se pueda dar algún uso deportivo.

Este parque será, a juicio del alcalde, "uno de los espacios más hermosos de la ciudad, al que la afición podrá volver a rememorar el pasado y quizás a festejar sus futuras victorias". En concreto, se prevé que el club celebre su último partido en el Calderón dentro de tres años. Una vez que La Peineta esté terminada -se transformará en un nuevo estadio rodeado de gradas, con capacidad para 73.000 espectadores y totalmente cubierto-, se producirá el traslado y comenzará el derribo del viejo estadio. Si Madrid lograra albergar los Juegos Olímpicos, el club se compromete a modificar las gradas para dejar espacio a las pistas de atletismo y a reconstruirlas después. Según el Ayuntamiento, que las instalaciones vaya a tener un uso tras el evento suma puntos de cara al COI. Pase lo que pase, a partir de 2016 el club será el dueño del estadio, el tercero más grande del país, tras el Camp Nou -96.000- y el Santiago Bernabéu -80.000-. En la actualidad, el Calderón puede acoger a 55.000 espectadores. De momento, el nuevo estadio conservará su nombre, aunque Cerezo ha admitido no saber cómo se llamará finalmente.

73.000 espectadores y cubierto

Las construcciones se reservan para los terrenos, actualmente industriales, de Mahou y, aunque no se han desvelado los planes concretos, sí se ha avanzado que tendrá un coeficiente de edificabilidad de 1,9, es decir, que se pueden construir 1,9 metros cuadrados por cada metro, la media del barrio. Según los cálculos del Ayuntamiento, son hasta 175.000 metros cuadrados de uso residencial, pero aún queda por definir el proyecto. El diseño de los edificios, del que dependerá el número de viviendas que se construirán, quedará definido en el convenio urbanístico que ambas partes firmarán en septiembre u octubre. En este sentido, la tercera y última propuesta del Atlético y Mahou contemplaba la construcción de cinco torres, la más alta de 17 pisos. El Ayuntamiento ha dicho hoy bien poco sobre el asunto, salvo que no serán viviendas protegidas, que le gusta la idea de las torres, que no habrá rascacielos y que se encargará a "arquitectos de reconocido prestigio".

El planteamiento original era levantar 2.200 pisos, mientras que ahora se barajan unos 1.600. Al margen de estos bloques de viviendas, se reservan 12.000 metros cuadrados de Mahou para la ampliación del colegio público Tomás Bretón, que pasará de tener 5.000 a 17.000 metros cuadrados. El centro educativo estará además rodeado por otra zona verde, de 9.000 metros cuadrados. Se trata de la obligatoria "cesión de aprovechamiento lucrativo", equivalente al 10% de la edificabilidad, es decir, 17.500 metros cuadrados que pasarán a ser propiedad municipal. Con cargo a los beneficios de esta operación, se sufragará la reforma del nuevo estadio, por unos 180 millones de euros; el soterramiento del tramo pendiente de la M-30, unos 140; la urbanización de la zona, por cerca de 50 millones; y la ampliación del centro educativo.

El 60% de la operación corre a cargo de los propietarios de los terrenos recalificados, mientras que el Ayuntamiento asumirá el 40% restante. En cuanto al 10% de plusvalía que corresponde al Consistorio -que puede dedicar a vivienda pública o a infraestructuras-, se emplearán en el soterramiento de la M-30. "La ciudad gana y el Atlético también", ha sentenciado el alcalde, una razón que no parece convencer a los colchoneros, a los que ha dicho que su club "gana un moderno estadio, más amplio, más cómodo y adaptado a lo que debe ser un estadio de máxima calidad".