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Murdoch presiona para que los Bancroft acepten su oferta por Dow Jones

Finaliza sin novedades el plazo para que la familia accionista tome una decisión sobre la venta

Los Bancroft pusieron a prueba la paciencia de Rupert Murdoch hasta el último minuto. La familia propietaria de Dow Jones, editor de The Wall Street Journal, debía pronunciarse ayer sobre la venta de la compañía al gigante de medios News Corporation, una operación valorada en 5.000 millones de dólares (3.650 millones de euros). Ayer, pasado el plazo establecido, ninguna de las partes manifestó haber llegado a ningún acuerdo. El magnate de origen australiano analiza hoy con la ejecutiva de News Corporation si sigue adelante con la oferta o se retira.

Una intensa y emotiva saga que comenzó hace tres meses, y que ha estado dominada por la incertidumbre sobre su desenlace, debía terminar ayer a las 17.00 hora local neoyorquina (23.00 hora peninsular española). Los Bancroft, que controlan el 64% de los derechos de voto, declararon desde el primer momento sus reservas ante la eventualidad de que Rupert Murdoch se hiciera con el control de Dow Jones.

Sin embargo, la generosa oferta del magnate creó división entre los miembros del clan, donde se vive un intenso choque generacional. Los disidentes se mostraron incapaces hasta ahora de encontrar a otros interesados dispuestos a competir con lo que News Corp ponía sobre la mesa, 60 dólares por título, que representa una prima del 67% para los inversores si se compara con el capital bursátil de Dow Jones antes de conocerse la oferta.

Los miembros más veteranos de los Bancroft quieren evitar que Rupert Murdoch interfiera en la línea editorial de su media bandera, The Wall Street Journal, a pesar de que los dos grupos son de tinte conservador. Mientras tanto, los más jóvenes ven la operación como la única alternativa para transformar el grupo y garantizar su supervivencia.

Los Bancroft, que controlan la compañía desde hace más de un siglo, tuvieron una semana para analizar los detalles del preacuerdo cerrado por sus negociadores con los de News Corporation. El intercambio de cartas entre los miembros fue intenso, con posiciones enfrentadas entre padres e hijos. Murdoch necesita el 30% de los apoyos en el seno de la familia para poder ejecutar la compra, por la que desembolsaría 5.000 millones de dólares.

Ese porcentaje daría en principio a Murdoch el margen necesario para conseguir el apoyo del resto de los inversores fuera de la familia, y que estarían mayoritariamente a favor del matrimonio empresarial. Al cierre de esta edición, News Corp parecía contar con el 28% de los apoyos en el seno de los Bancroft. La familia Ottaway, que controla el 7% de los derechos de voto, también se opone a la venta, lo que complicaba la ecuación final.

Ante esta situación, News Corporation consideró ayer "altamente improbable" que pudiera mantener su oferta. El efecto de este comentario fue inmediato en el parqué y el precio de las acciones de Dow Jones se desplomaron más de un 9% a media jornada, hasta los 49,5 dólares, ante la eventualidad de que no cuaje un acuerdo. Aunque se cree que se trate de una maniobra de Murdoch para asustar a los indecisos.

Una vez que los Bancroft hagan público su voto, ambos Consejos de Administración deberán determinar los pasos a seguir. Un "no" definitivo a la oferta de News Corp podría, sin embargo, hacer desplomar aún más los títulos de Dow Jones y facilitar que surjan otros pretendientes. Entre los nombres que se barajan como alternativa a Murdoch están los de Brad Greenspan, fundador de MySpace, y el inversor Ron Burkle, que en el pasado ya intentó hacerse con otros editores en EE UU.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 31 de julio de 2007