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La 'Y' vasca arranca en Guipúzcoa con un tramo que ya fue licitado en 2005

Transportes saca a concurso las obras entre Ordizia e Itsasondo, de 2,8 kilómetros

El Gobierno vasco dio ayer el pistoletazo de salida a la construcción del ramal guipuzcoano de la Y vasca ferroviaria al sacar a concurso las obras del tramo de 2,8 kilómetros entre Ordizia e Itsasondo, el mismo que ya fue licitado hace más de dos años por el anterior consejero de Transportes, Álvaro Amann. Las obras en el trazado guipuzcoano, si se cumplen las previsiones, comenzarán previsiblemente este mismo año y acabarán a finales de 2010. El anuncio del Ejecutivo autonómico fue recibido con un fuerte malestar por parte de Aralar y los opositores al proyecto.

La construcción del corredor guipuzcoano -94 kilómetros de recorrido, de los cuales el 66% discurrirán soterrados- arrancará en el tramo entre Ordizia e Itsasondo, de 2.859 metros de longitud, que en su casi totalidad van bajo un túnel. Los trabajos están presupuestados en 60,3 millones de euros y un plazo de ejecución es de 36 meses. El Departamento de Transportes espera adjudicar las obras antes de finalizar este año.

El inicio de la Y vasca por Guipúzcoa, eje clave de la infraestructura por su carácter transeuropeo, se produce con mucho tiempo de retraso respecto a las previsiones del Ejecutivo autonómico, que hasta recientemente ha mantenido una actitud beligerante frente ante el Gobierno central con el pretexto de que el trazado guipuzcoano es prioritario por su conexión con Francia.

En un acto desafiante que molestó sobremanera al Ministerio de Fomento, competente en la ejecución de esta infraestructura, la consejería de Transportes dirigida entonces por Amann llegó a sacar a concurso en marzo de 2005 seis tramos del ramal guipuzcoano (48,5 kilómetros en total), entre los que se encontraba el comprendido entre Ordizia e Itsasondo. Lo hizo para sortear la "pasividad" de la Administración central, según explicó Amann. Los Gobiernos central y vasco no habían sellado aún el convenio de colaboración para abordar la construcción de la Y ferroviaria, suscrito finalmente un año después, en abril del año pasado.

Madrid realizó varios requerimientos a Transportes para que anulara las convocatorias antes de llevar el conflicto al Tribunal Constitucional por una invasión de competencias que corresponden en exclusiva al Estado. Lejos de acceder a estas exigencias, y en medio de una fuerte polémica, Amann se comprometió incluso a adjudicar dos tramos de Guipúzcoa -el acceso a Irún y el tramo Ordizia-Itsasondo- a una de las 15 constructoras presentadas al concurso público promovido por el Gobierno autonómico.

Los recursos fueron posteriormente retirados tras la paz firmada en abril de 2006 por la vicelehendakari, Idoia Zenarruzabeitia, y la ministra de Fomento, Magdalena Álvarez. El convenio estipula que el tramo guipuzcoano será ejecutado en encomienda de gestión por el Gobierno vasco. Pero los 1.642 millones que adelante para financiarlo se detraerán en su totalidad de los pagos cuatrimestrales del Cupo que hace al Estado. Los tramos que discurren por Vizcaya y Álava, hasta completar los 4.100 millones que costará toda la obra, corren a cargo de Fomento.

El tramo Ordizia-Itsasondo que ahora sale a licitación se compone de una doble vía de ancho internacional y alta velocidad que tendrá una pendiente máxima de un 12,19%. Está diseñada para uso mixto, esto es, tanto para el transporte de viajeros como de mercancías.

Para la consejera de Transportes y Obras Públicas, Nuria López de Guereñu, "dar luz verde a la construcción de la Y vasca en Gipuzkoa es una noticia inmejorable" y supone "un paso adelante" que se suma a los trabajos que ya están avanzados en Álava y Vizcaya. En estas dos provincias las obras las está ejecutando la Administración central a través del Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif), que ya comenzó a licitar proyectos constructivos de su dominio a finales de 2005. La práctica totalidad de las secciones en que están divididos los corredores alavés y vizcaíno (ver gráfico) están ya construyéndose o en fase de licitación.

López de Guereñu aseguró ayer a través de un nota informativa que el tren de alta velocidad "permitirá a los vascos contar por fin con un sistema de transporte público, intermodal y sostenible, en sus tres vertientes, económica, social y medioambiental". "Nos permitirá acomodarnos a los nuevos hábitos de movilidad de la sociedad e incorporarnos a la red europea de alta velocidad", agregó.

La construcción de Y ferroviaria de alta velocidad ha suscitado una fuerte contestación de la izquierda abertzale, así como de sindicatos nacionalistas y otros colectivos, que han protagonizado numerosos actos de protesta. Aralar se sumó ayer a las críticas y denunció la "falta de respeto" del Ejecutivo a los vecinos de Itsasondo, que el año pasado se opusieron a estas obras en una consulta popular.

El tranvía de Vitoria crece

El Departamento de Transportes fue autorizado ayer a sacar a licitación por un importe de 11,7 millones de euros las obras del tercer ramal del tranvía de Vitoria, que va desde el barrio de Lakua hasta el de Abetxuko, en el norte de la capital alavesa. Su trazado tiene una longitud de 2.185 metros en doble vía (salvo en los cruces y el puente de Abetxuko), contará con cinco paradas y el plazo previsto de ejecución es de quince meses.

Actualmente están construyéndose los otros dos ramales del tranvía de Vitoria, el que recorre el barrio de Lakua y el que conecta éste con el centro de la ciudad. El coste total del proyecto se estima en 93 millones de euros, de los que 66 corresponden a la obra civil y el resto a las cocheras y unidades del tranvía.

Por otro lado, el Administrador de Infraestructuras ferroviarias (Adif), ha sacado a concurso la ejecución de las obras de mejora de la seguridad en el tramo de vías que va de Miranda de Ebro a Orduña (Vizcaya), de 64 kilómetros de longitud. El presupuesto licitado para este tramo de la línea Castejón-Bilbao asciende a 23,4 millones de euros. Incluye la modernización de todas las instalaciones de seguridad (enclavamientos, bloqueo de vías y líneas) de este ramal, lo que, además de mejorar los niveles de seguridad, doblará la capacidad de circulación de la vía. Las nuevas líneas de Control del Tráfico Centralizado permitirán además regularlo desde el puesto de mando central de Bilbao.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 25 de julio de 2007

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