La 'guerra' entre Sucre y La Paz enciende Bolivia

El debate sobre la capitalidad del país agita pasiones y empantana las reformas

Ni el petróleo, ni el autonomismo, ni las privatizaciones, ni los derechos de los indígenas. Lo que tiene alterada Bolivia en los últimos días es el apasionado debate sobre la capitalidad del país dentro de la reforma constitucional en marcha. Decenas de miles de personas han salido a la calle en Sucre, que reclama la "capitalidad plena" y también en La Paz, que exige seguir albergando la sede del Gobierno.

El Comité Cívico de Sucre ha anunciado otro acto para el día 25 para exigir de nuevo la "capitalidad plena". Los residentes del departamento de Chuquisaca en Santa Cruz anunciaron traslados a Sucre para apoyar al municipio. Ambas ciudades impulsan frenéticas negociaciones para tratar de influir en favor de su causa en la Asamblea Constituyente.

Bolivia tiene como capital la ciudad de Sucre, donde se selló la independencia de la República y se encuentra el Poder Judicial. Desde finales del siglo XIX, tras la llamada "guerra federal" que enfrentó a Sucre y La Paz, los poderes Legislativo y Ejecutivo se trasladaron por decisión presidencial a esta última ciudad, considerada sede de Gobierno.

Una propuesta presentada en la Asamblea Constituyente para concentrar en Sucre los tres poderes del Estado en lo que se denomina "capital plena" ha despertado gran preocupación tanto entre las autoridades y habitantes de La Paz, que temen grandes pérdidas económicas y advierten que el cambio costaría mucho dinero.El Ayuntamiento de la Paz, que logró el apoyo de un millón de manifestantes, una cantidad nunca alcanzada anteriormente, fue categórico al aprobar una proclama de seis puntos. En ellos asegura que "la sede no se mueve" de ninguna de las maneras y da un plazo hasta el 6 de agosto para que la Asamblea Constituyente excluya de su agenda de discusión el cambio de sede de Gobierno.

El presidente boliviano, Evo Morales, advirtió el sábado que, en su opinión, el intento de cambiar la sede del Gobierno sólo pretende atizar la confrontación y tiene el objetivo de "hacer fracasar la Asamblea Constituyente". Morales, que inicialmente se había mostrado favorable a que dicha asamblea tuviera poderes para refundar la República, sostiene ahora que ésta "no tiene competencias" para tratar el cambio.

"Ésta es una cuestión de leyes, de normas; es una cuestión legal y no constitucional", aseguró el sábado el presidente boliviano, quien recalcó que en ninguna de las Constituciones anteriores del país se establece de forma cerrada la capital.

El presidente de la Cámara de Diputados, Edmundo Novillo, del oficialista Movimiento al Socialismo (MAS), afirmó que el cambio de sede "es una mecha que se quiere incendiar para que no concluya la Asamblea Constituyente".

Una encuesta de Equipos Mori, publicada el domingo en la prensa local, refleja la percepción ciudadana: el 62% (de un total de 1.100 entrevistados) opina que la Asamblea Constituyente está sirviendo para el resurgimiento de conflictos regionales.

* Este artículo apareció en la edición impresa del domingo, 22 de julio de 2007.

Lo más visto en...

Top 50