Vecinos de La Granada increpan a Tura y le piden ayuda en un conflicto

Un hombre, con 70 causas pendientes, tiene atemorizado al pueblo

Vilafranca del Penedès - 21 jul 2007 - 22:00 UTC

Unos 200 vecinos del municipio de La Granada (Alt Penedès) increparon ayer a la consejera de Justicia de la Generalitat, Montserrat Tura, durante una visita de ésta a los nuevos juzgados de la población. Los vecinos, que tuvieron que ser contenidos por agentes de la Guardia Civil y la Policía Local, pidieron a Tura que les ayude en el conflicto vecinal que mantienen con una familia conflictiva de la localidad.

A la salida de los nuevos juzgados, la consejera se acercó a los manifestantes, entre los que estaba Joan Cols, alcalde convergente de La Granada, para hablar de un problema que el pueblo arrastra desde hace tres años. La titular de Justicia, que conocía el caso, se mostró confiada en que la justicia actúe a partir de ahora más rápidamente para solucionar el problema.

La acción de ayer es una más de las que desde el Ayuntamiento se han iniciado en las últimas semanas para que diferentes administraciones les ayuden a resolver el conflicto. Consistorio y vecinos se han movilizado para poner fin a la actitud provocadora e incívica de una familia que vive en esta localidad desde hace siete años.

70 casos en el juzgado

El cabeza de familia, Licerio R., de 32 años, tiene abiertos en diferentes juzgados hasta 70 casos pendientes de sentencia, según el alcalde Joan Cols. Por eso, las demandas del consistorio se centran en lograr más presencia policial en el municipio y que se agilicen los casos judiciales pendientes que acumula Licerio R.Otra de las acciones promovidas por el Ayuntamiento ha sido una recogida de firmas para pedir la colaboración de la Delegación del Gobierno, del Departamento de Justicia y del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña. La iniciativa recogió 1.300 firmas en una semana, sobre un censo de población de 1.900 personas. Para el alcalde, "la gente tiene miedo que acabe pasando algo grave".La problemática familia está integrada por Licerio R., su mujer y sus cuatro hijos, de los que el mayor tiene 11 años. Entre las causas más graves de Licerio R. está su participación hace seis años en el atraco de un restaurante, en el que dejó ciego a un guardia civil tras un tiroteo. Cols dice que los vecinos están hartos de la actitud amenazante de él y su familia. Insultos, amenazas, destrozos en el mobiliario urbano, pequeños hurtos y cristales y retrovisores rotos son algunos ejemplos que explican los vecinos para denunciar la situación.

Pero la gota que colmó el vaso llegó hace 15 días, durante la celebración de la fiesta mayor. Licerio R. estuvo durante un rato circulando en moto y haciendo rápidas aceleraciones por una calle en la que se bailaban sardanas, jugando a esquivar a los asistentes. Más tarde llegó la policía y se encerró en casa, pero salía al balcón de vez en cuando para tirar botellas e insultar a los que pasaban por delante de su casa. Al final, la Guardia Civil lo acabó deteniendo por enésima vez por desacato a la autoridad, pero unas horas más tarde quedó en libertad. Este incidente es el que originó que el Ayuntamiento reaccionara con la celebración urgente de un pleno extraordinario.

* Este artículo apareció en la edición impresa del sábado, 21 de julio de 2007.

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