El socialista Costa gana en Lisboa con una abstención récord

El candidato de Sócrates arrebata la alcaldía a la derecha, que pierde 27 puntos

Lisboa vivió ayer sus elecciones municipales a mitad de mandato, tras la caída del alcalde del Partido Social Demócrata, António Carmona Rodrigues, implicado en un caso de corrupción urbanística. La jornada acabó con la participación más baja desde 1976 en Lisboa y una de las más flojas de la democracia. Votaron 196.000 personas, el 37,3% de los 524.248 electores censados. El vencedor fue el socialista António Costa, que con el 29% de los votos supera al alcalde saliente. El descalabro del PSD, que pasa del 42% al 15%, no da la mayoría absoluta al PS, que necesitará apoyos para gobernar.

El presidente de la República, Aníbal Cavaco Silva, mostró su "preocupación" al depositar su voto y acertó de plano. Sólo en las elecciones al Parlamento Europeo de 2004, con una participación del 38,8%, había despreciado tanto las urnas la ciudadanía. Tradicionalmente, Lisboa vota menos que el resto del país, y ayer, 15 de julio, la playa se sumó al hartazgo ante la corrupción y las luchas partidarias y el gran vencedor fue la abstención: a las cuatro de la tarde había votado el 27,86% del electorado; la cifra final, a falta de un barrio por escrutar, apenas superó el 37,39%.

Los resultados, que muestran una enorme dispersión del voto, suponen un batacazo en toda regla para la derecha, que pierde la alcaldía. El CDS / PP pierde su única representación, y el candidato Telmo Correia anunció que dimitirá como vicepresidente y líder parlamentario de la formación. Mientras, el Partido Social Demócrata (PSD), la oposición al Gobierno del PS liderada por Luís Marques Mendes, sale muy tocado del envite. De los ocho concejales que logró en 2005, pierde cinco, y en votos, la sangría es impresionante: de 119.000 a 30.000.

Mendes se empeñó en convocar elecciones anticipadas tras forzar, en pleno caos de gobernabilidad, la dimisión de Carmona, un ingeniero independiente que había llevado a la alcaldía al PSD. La venganza de Carmona fue presentarse en solitario y ha ganado: supera con el 16,7% al candidato oficial del PSD, Fernando Negrão, que logra un 15,7% y queda en un inocuo tercer lugar. Mendes asumió la responsabilidad por la derrota y anunció que adelantará a después del verano las primarias para disputar el liderazgo del partido.

La capital deja también un recado a la partidocracia clásica. Los dos independientes, Carmona y la arquitecta y ex militante socialista Helena Roseta (10%) suman más de un cuarto de los votos. La abstención dice el resto.

António Costa gana en todos los barrios y lleva al PS a su primera victoria sin coaliciones en 31 años. Pero la caída en 15 puntos en la participación respecto a 2005 supone que el PS pase de 75.000 votos a 57.900, aunque suba tres puntos porcentuales y aumente de cinco a seis concejales. Costa fue hábil al detectar el ambiente de descrédito de los políticos e incorporó a un 50% de independientes a sus huestes. Sale reforzado, aunque queda lejos de la mayoría absoluta. El ex número dos del primer ministro, José Sócrates, deberá ahora cerrar sus apoyos y hacer en sólo dos años lo que prometió durante la campaña: acometer la limpieza "ética y física" de la ciudad más bonita de Europa.

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Una lectura global sugiere también que los lisboetas han castigado la gestión económica de una alcaldía que tras seis años de gobierno de la derecha ha acabado arruinada (1.200 millones de euros de déficit). Los grupos de centro-izquierda e izquierda suman más del 55% del voto total. La coalición CDU (comunistas y verdes) alcanza su habitual 9,5%, y el Bloco de Esquerda se acerca al 7%.

La jornada fue animada por el premio Nobel de literatura José Saramago. En una entrevista a Diario de Noticias, profetizó que Portugal acabará por convertirse en una comunidad autónoma más de España, con el mismo rango que Cataluña o Galicia, integrándose en un país nuevo que se llamaría "probablemente" Iberia para que el nombre de España no ofendiese "los bríos de los portugueses".

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