El barco hundido en Ibiza vuelve a perder fuel tras anunciarse el sellado de las fugas

Salvamento acelera al máximo el vaciado de combustible - Tres playas siguen cerradas

Tres nuevas fugas contaminantes, dos de combustible y una de aceite, emergieron ayer del casco hundido del mercante Don Pedro y reactivaron la inquietud provocada por la crisis medioambiental y económica en Ibiza. El revés por las nuevas fugas -que no se pudieron cerrar ayer tarde- llegó horas después de los "mensajes de tranquilidad" de la ministra de Fomento, Magdalena Álvarez, que el viernes afirmó que se habían sellado todos los escapes del pecio.

Los empresarios de Ibiza intentaron bañarse en Talamanca como gesto promocional

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Tres playas siguen cerradas en plena época turística, las de En Bossa, Figueretes y Talamanca. El litoral afectado es de cinco de los 230 kilómetros de la isla, que tiene 56 playas y calas, que suman 18 kilómetros de longitud. El barco naufragó el miércoles día 11, por un error humano, a una milla de la costa.

La ministra Álvarez dijo el viernes que "era cuestión de días" o de "semanas" la limpieza de todas las zonas manchadas. Ante los nuevos "afloramientos", Salvamento Marítimo reclamó "acelerar al máximo" el vaciado de los tanques del pecio, que está a 43 metros de profundidad enfrente de la costa, para "eliminar cualquier tipo de riesgo".

Los buceadores, en su primera inmersión, no lograron sellar las fugas. Se mantiene el operativo de limpieza, de 150 personas en la orilla, y de varias embarcaciones que filtran el fuel que flota. Una mancha suelta de combustible de 50 por 20 metros fue avistada cerca del parque natural de Ses Salines. La ministra de Fomento detalló que la primera gran mancha creada, de 3,5 millas de largo (unos seis kilómetros) por media milla de ancho, el viernes ya era "un pequeño reguero entre el lugar donde se ha hundido el barco y la playa d'en Bossa".

Los últimos flujos de fuel y aceite hidráulico, no generaron inicialmente otras grandes áreas contaminadas sobre el mar. La organización ecologista Greenpeace reiteró que la naviera del Don Pedro, Iscomar, debe sufragar los costes de la contaminación y por ello reclama una acusación por delito ecológico.

Los proteccionistas consideraron que la actuación de respuesta a la crisis había sido "buena" aunque en Ibiza faltan medios adecuados. Por el contrario, el PP acusó al Gobierno de "irresponsabilidad manifiesta" y de "no haber tenido sensibilidad" ante una zona turística, según expresó el diputado Arsenio Fernández de Mesa. El PP reclamó la comparecencia "urgente" en el Congreso de la ministra de Fomento, Magdalena Álvarez, y de la ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona, quien hoy tiene anunciada su presencia en Ibiza, junto al presidente balear, Francesc Antich. Álvarez estuvo el jueves y el viernes en la isla, Antich irá por tercera vez.

De las tres playas cerradas, las dos más afectadas fueron Talamanca y Figueretes, mientras que en En Bossa el flujo fue disperso y escaso. En los tres arenales se habían limpiado ayer casi todos los restos de contaminación que habían llegado a la orilla, franjas grasientas y negras de combustible, que no petróleo como en el caso del Prestige de Galicia. Desde el aire se observaba algún rincón de aguas turbias.

Casi cinco kilómetros de barreras absorbentes fueron extendidas ante las playas clausuradas así como en rincones de la costa donde las corrientes llevan balsas negruzcas, a veces galletas, por la mezcla de contaminantes que emergen desde el lugar del hundimiento. El veterano barco, construido en 1984, tiene 143 metros de eslora, almacena 120 toneladas de fuel y unas 25 de aceites pesados de los motores, grúas y sistemas del portón. Ayer por la tarde llegó a la zona un buque con especialistas holandeses para vaciar los tanques. La naviera propietaria, Iscomar, descartó el reflotamiento.

Los hoteleros ibicencos y la federación de agencias de viajes reiteraron sus llamadas a la calma y tranquilidad a los mercados turísticos. Los portavoces significaron que las playas están ya libres de restos de fuel y chapapote y lamentaron los posibles perjuicios que para su negocio puede tener la difusión de una visión sensacionalista de las imágenes del suceso.

Los empresarios de Ibiza quisieron bañarse, en un gesto promocional, en la playa de Talamanca, pero por razones de prevención sanitaria se mantiene alzada la bandera roja de prohibición a la espera de los análisis del agua y arena. Los operadores trasladan a otras playas a los clientes de hoteles sitos en las playas vetadas.

El mar picado por el viento de levante dispersó durante el día de ayer las nuevas y limitadas cantidades de polución que se formaron desde la noche en la vertical del pecio. El viento impidió la acción de las pequeñas barcas-pelícano que atrapan restos y arrastró partes de anteriores fugas hacia el poniente de la playa de En Bossa -la mayor, más popular y turística de la zona-, que linda con el parque natural de Ses Salines. El área del parque se cerró con barreras absorbentes.

La directora general de Salvamento Marítimo, Pilar Tejo, explicó que las inspecciones desde el aire reflejan que el estado de la costa es bueno y que las medidas de contención y absorción funcionan. Tejo precisó que el "reguero" detectado de Ses Salines es de producto "discontinuo y no demasiado consistente".

Operarios colocan barreras absorbentes en la playa ibicenca de En Bossa para contener el fuel.
Operarios colocan barreras absorbentes en la playa ibicenca de En Bossa para contener el fuel.EFE
Tres turistas, en una terraza de la playa de Talamanca (Ibiza).
Tres turistas, en una terraza de la playa de Talamanca (Ibiza).EFE

* Este artículo apareció en la edición impresa del sábado, 14 de julio de 2007.

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