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CARTAS AL DIRECTOR

Algo anda mal

Diecisiete millones de españoles respiramos aire contaminado y muchos soportamos alergias y asma por ese motivo.

¿Por qué los ayuntamientos no hacen algo para proteger nuestra salud? Desde luego no es porque no haya medios para atajarlo. Hay medios para desplazarse y calentar las viviendas sin contaminar en absoluto. La bicicleta es un medio de transporte excelente para la ciudad, y la arquitectura bioclimática es capaz de calentar y refrigerar viviendas con una eficacia sorprendente. Sin embargo los ciudadanos no podemos aplicar estas medidas si los ayuntamientos no legislan adecuadamente, haciendo que las bicicletas no se jueguen la vida en las calles y que los constructores estén obligados a orientar, aislar y construir adecuadamente las viviendas. Pero estas medidas tan sencillas no se toman por una razón muy obvia: si se extiende la mentalidad anti-coche ¿qué pasa con la industria del automóvil? Si la construcción es más cara ¿qué pasa con la industria del ladrillo, principal fuente de ingresos de los ayuntamientos? Si nadie consume gas o gasolina ¿qué pasa con Gas Natural o Repsol?

Algo anda muy mal en este sistema cuando necesitamos basarnos en el derroche de recursos naturales para que todo funcione. Seguiremos sufriendo alergias, hasta que no nos quede petróleo o gas natural con que sufrirlas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 11 de julio de 2007