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Cabrera responde a los críticos que la asignatura de Ciudadanía no es "adoctrinamiento" a las familias

La ministra de Educación, Mercedes Cabrera, hizo ayer un nuevo esfuerzo por despejar los recelos hacia la asignatura Educación para la Ciudadanía. "No es adoctrinamiento ni una intromisión en el territorio privado de las familias", sino que trata de educar en valores, aspecto que, aunque "es cosa de los padres", también es responsabilidad del sistema educativo para enseñar "mayor pluralismo religioso en la sociedad, el botellón o la educación vial", dijo la ministra en declaraciones a la cadena SER.

Cabrera aseguró no entender "cómo se puede discrepar" de la entrada en funcionamiento de una asignatura, y subrayó las críticas surgen porque se ha sacado de quicio su contenido. Llamó la atención sobre el hecho de que el Gobierno no haya "inventado nada porque es un proyecto de la propia Unión Europea" y, por tanto, "una materia que se imparte en la inmensa mayoría de países europeos". "Lo excepcional", dijo, "no es esta asignatura, sino las reacciones que se están produciendo".

Además, informó de que tanto los libros como los profesores que impartan esta asignatura serán "los que los propios centros escolares decidan", por lo que negarse a participar "es una muestra de desconfianza al sistema educativo" puesto que esos mismos profesores enseñarán otras asignaturas en el mismo centro.

Respecto a la posibilidad de ampliar el número de horas para otras asignaturas, Cabrera puntualizó que no es una opción de si hay Educación para la Ciudadanía hay menos tiempo para otras asignaturas, puesto que la nueva materia "no resta, sino que suma".

La ministra resaltó la necesidad de introducir cambios en las universidades para que ocupen un espacio central en la sociedad y se comprometió a potenciar la investigación. Respecto a la propuesta del presidente francés, Nicolas Sarkozy, de utilizar usted en las aulas, aclaró que si es un signo de "respeto a profesores y maestros es un síntoma de buena salud de la sociedad", pero si es "pura formalidad nos vamos a quedar en el principio del asunto". Finalmente, resaltó el plan de Gobierno de establecer una red de escuelas infantiles que funcione de 0 a 3 años como objetivo fundamental para apoyar a las familias.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 9 de julio de 2007