Tripartito y PSE ignoran y votan en contra de una iniciativa del PP sobre ETA

El PP se encontró ayer con el silencio total y el voto en contra de todos los demás partidos, como respuesta a una nueva iniciativa sobre ETA. Ni los grupos del Gobierno ni el del PSE-EE quisieron intervenir tras la propuesta del popular Carlos Urquijo, en una actuación sin precedentes en la Cámara. La presidenta debió dar paso a la votación sin que ninguno de los grupos pidiera siquiera explicar el sentido de su comportamiento ni el voto negativo que todos ellos dieron.

La iniciativa defendida por Urquijo perseguía que la Cámara se comprometiera con "la derrota de ETA sin mediar diálogo ni negociación alguna" y que instara al consejero de Interior, Javier Balza, a mejorar la eficacia de la Ertzaintza, cuya actuación calificó el parlamentario popular de "muy pobre para un cuerpo que tiene desplegados 8.000 agentes".

Urquijo aseguraría después en un comunicado que no pretendía deslegitimar la política antiterrorista del Gobierno, pero ésa es justamente la intención que el tripartito y los socialistas encuentran a cada una de sus frecuentes propuestas en materia antiterrorista.

Hace ya meses que el portavoz del PSE-EE, José Antonio Pastor, advirtió al PP de que su grupo no intervendría en ese tipo de debates, pero ha cumplido de modo irregular aquel anuncio. En todo caso, siempre ha pedido la palabra, aunque fuera sólo para denunciar la actuación del PP.

Ayer la respuesta fue el silencio total, sólo roto luego por una nota de Pastor: "No aceptaremos nunca propuestas tramposas", señalaba, que persiguen "sembrar sospechas" sobre la actuación del Gobierno.

Ibarretxe quiere el 'Gernika'

El lehendakari Ibarretxe y el líder del Grupo Socialista, Patxi López, sostuvieron un cara a cara, del que el primero se zafó recuperando sorpresivamente la reclamación del Gernika de Picasso para Euskadi, "de una vez y para siempre".

El PSE quería que Ibarretxe reconociera como un "monumento al disparate y a la manipulación de la memoria histórica" la exigencia del Ejecutivo autonómico, realizada en una declaración en abril por el 70 aniversario del bombardeo de Gernika, de que el Gobierno y las Cortes españolas pidan perdón por él.

López argumentó con el sinsentido que es pretender que el actual Gobierno, deba pedir perdón por lo que hicieron los sublevados contra la legalidad. Incluso colocó al lehendakari en la tesitura de tener que hacer otro tanto él mismo como representante ordinario del Estado en Euskadi y por los muchos vascos que apoyaron con las armas a Franco.

Ibarretxe no se apeó, ignoró lo más incómodo, puso como ejemplo al Gobierno alemán y respondió que tampoco él es responsable de los crímenes de ETA, pero muestra su solidaridad ante el olvido hacia sus víctimas. Luego deslizó la reclamación del cuadro.

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 29 de junio de 2007.

Archivado En:

Te puede interesar

Lo más visto en...

Top 50