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Reportaje:

España se pasa de la raya

Miranda de Ebro es la segunda de 23 ciudades del mundo con más cocaína en aguas residuales

El consumo de cocaína se ha disparado en España. El país ha pasado de ser puerta de entrada de la droga en Europa a convertirse, proporcionalmente, en el primer consumidor del mundo: un 3% de la población entre 15 y 64 años la toma, según la ONU. La cifra sitúa a España por delante de Estados Unidos y Reino Unido, los otros dos grandes consumidores de esta sustancia (aproximadamente consume el 2,6% de la población).

La tendencia en España es al alza. Si entre los adultos el consumo se ha duplicado en 10 años, entre los estudiantes de secundaria de 14 a 18 años, la proporción se ha multiplicado por cuatro. Ha pasado de un 1,8% al 7,2%, y es un alarmante indicador de lo que puede pasar en el futuro: el adicto juvenil tiene muchas papeletas para serlo en el futuro.

La proporción de consumidores duplica la media de Europa occidental

La pista definitiva sobre el consumo la dan las aguas residuales. La cocaína, tras ser inhalada, deja una huella única en la orina. Midiéndola se puede calcular el consumo. La ONU toma tres ciudades españolas: Miranda de Ebro y Aranda de Duero (ambas en Burgos) y Madrid -el estudio no explica por qué las han elegido-. Nueva York queda como la ciudad del mundo que más cocaína por habitante consume (134 rayas por mil habitantes al día). El sorprendente segundo puesto es para Miranda de Ebro (97). Madrid, con 19, está por detrás de Londres (20) y por delante de París (11). Aranda del Duero está en el grupo de cola.

Los factores culturales no explican el auge. La proporción de consumidores en España duplica la media de los países de Europa Occidental, que se supone que comparten hábitos culturales y de ocio. La ONU señala la lengua y la cercanía cultural con los productores de coca (Colombia, Bolivia y Ecuador), y su condición de puerta de Europa.

El efecto de la cocaína ya se nota en los centros de desintoxicación. Es la causa de ingreso de un 44,5% de los internados, sólo unas décimas por debajo de la heroína. En 2004 pidieron ayuda para dejar esta sustancia 21.400 personas (en 2002 fueron 11.900). En Cataluña y la Comunidad Valenciana ya son más los ingresos en centros por consumo de cocaína que de heroína, lo que es un caso único, según la ONU.

Además, el tratamiento contra la cocaína -una sustancia que causa serios daños cerebrales a medio plazo, como pérdida de memoria o paranoias- tiene una dificultad: no existe una droga alternativa, como la metadona en el caso de la heroína.

La preocupante situación ha llevado al Ministerio de Sanidad a preparar un plan, dotado con 7 millones de euros, dedicado exclusivamente a la cocaína. Su primer objetivo es derribar el mito que asocia esta sustancia con el prestigio social y éxito profesional, según dijo ayer la ministra de Sanidad, Elena Salgado.

Sanidad también anunció la firma de un convenio con la Federación Española de Hostelería para luchar contra el consumo de esta droga en los bares y en otros lugares donde los jóvenes suelen consumir, aunque los hosteleros ya han advertido de que no registrarán o fiscalizarán a los clientes.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 27 de junio de 2007