Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El PSOE cede tres consejerías y la presidencia del Parlamento a UM para gobernar Baleares

María de la Pau Janer, fichaje estrella de Matas, también renuncia a su acta de diputada

La mayoría de centro izquierda que respaldará al futuro Gobierno multipartito de Baleares, que presidirá el socialista Francesc Antich, quedó cerrada ayer, una vez que se solventó el último obstáculo, el ajuste de la presencia institucional de las minorías del Bloc (PSM-IU-Verds-Esquerra). La líder de UM, Maria Antònia Munar, artífice inicial con Antich de la alianza de cambio que excluye al PP, será elegida hoy nueva presidenta del Parlamento. Su partido entrará por primera vez en el Gobierno balear con tres consejerías, entre ellas, la estratégica de Turismo.

Los socialistas tendrán ocho carteras, tres Unió Mallorquina y otras tres son para el socio del Bloc. UM presidirá el Parlamento, y el PSOE, el Consell de Mallorca -a sumar a los de Ibiza y Menorca y el Ayuntamiento de Palma-, mientras que el Bloc obtendrá el futuro senador autonómico.

En los ajustes y pactos previos, el PSOE ha cedido a UM una estrella, la cartera de Turismo, y ha dejado en manos del Bloc subáreas de sus departamentos -Universidad, Transportes y Ordenación Territorial- para compensar la petición de las minorías de izquierda que reclamaban Educación.

Los socialistas estarán al frente de los departamentos de peso político, social y económico: Presidencia y Relaciones Institucionales, Economía, Hacienda e Innovación, Salud y Consumo, Educación y Cultura, Interior, Trabajo y Formación y Vivienda y Agricultura.

Los nacionalistas liberales de UM entran en un Gobierno de coalición, experiencia que ya tuvieron hasta 1992, cuando el PP les expulsó del Ejecutivo. Han elegido las carteras con más aceptación en su red de apoyos sociales y económicos: Medio Ambiente, Turismo y la nueva Consejería de Deportes y Juventud.

El Bloc, que agrupa a los nacionalistas de izquierda del PSM, los neocomunistas de IU, los ecologistas de Els Verds y los independentistas de Esquerra Republicana, tendrá bajo su control departamentos apreciados por su impacto sobre nuevas demandas progresistas: Movilidad y Ordenación Territorial; Bienestar Social y Comercio e Industria y Energía, esta última para atender al sector del pequeño comercio.

Antich reclama "solidaridad y lealtad" a todos los integrantes del Gobierno, con un programa de actuación cerrado, no abierto inicialmente a las improvisaciones y al asamblearismo público.

"Echar al PP"

"Sólo se juntan y están de acuerdo para echar al PP", atacó ayer Juan Flaquer, el portavoz del Gobierno en funciones, al recibir la noticia de la consolidación de la nueva alianza progresista. Flaquer aventuró que "está en la línea del pacto de 1999", cuando el PP de Matas fue apartado por un anterior Gobierno multipartito, llamado pacto de progreso.

En las filas del PP, tras la pérdida del poder en Baleares, todo son malas noticias en los últimos días. Jaume Matas no se va solo. La renuncia a la vida política del ex ministro y por dos veces presidente de Baleares al no poder formar Gobierno por falta de socios pese a tener el 46 % de los votos, ha generado una crisis interna en el partido mayoritario unida a la de la pérdida del poder.

Matas no tomará posesión hoy de su acta de diputado y ha forzado, a su vez, la dimisión de otra parlamentaria del Partido Popular, la escritora mallorquina Maria de la Pau Janer, premio Planeta, que fue su fichaje estelar para las listas del PP.

Durante la campaña electoral, Maria de la Pau Janer fue duramente atacada en los medios conservadores e insultada y zarandeada por la calle en Palma, bajo la acusación de que se confesó "catalanista" y por declarar: "No soy del PP ni tengo su ideología". Los reproches personales surgieron desde sectores ultras que tuvieron el aliento en tribunas cercanas al propio Matas. A causa de esta campaña, varios centenares de papeletas del PP fueron anuladas el 27-M, al estar tachado el nombre de la escritora candidata como muestra de censura personal.

El aún presidente Matas, tras su dimisión, insinuó a Janer que no tomara posesión del escaño y el portavoz del PP, Miguel Ramis, impulsó su caída al recordar públicamente que ella era "una apuesta personal" del presidente que se va. El aparato del PP evitó que la autora participara en la campaña electoral, Janer no hizo mítines, no fue a debates de su sector ni dio declaraciones a los medios.

Tras las elecciones y al evidenciarse la previsible pérdida del poder por el PP, Janer dijo que "para ser consecuente" tenía previsto permanecer en el Parlamento balear para hacer oposición. En su hipótesis de éxito, Matas pensó darle a esta escritora -no afiliada al PP- un puesto en su futuro Gobierno o un cargo de gran relieve en la vida cultural institucional. Para que luciera el rango que le otorgaba, la situó en el número ocho de la lista, por delante del secretario general, José María Rodríguez.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 26 de junio de 2007