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Reportaje:

Una rehabilitación integradora

Cultura recibe el Premio Europa Nostra por la restauración de una iglesia mudéjar

La iglesia de San Juan de los Reyes, en el Albaicín granadino, un edificio mudéjar del siglo XVI que conserva el alminar de la mezquita que le precedió en el XIII, corría serio peligro a principios de la década de los noventa. Tras una larga restauración, que comenzó en 1999 y concluyó en septiembre del año pasado, dirigida por el arquitecto Antonio Martín Muñoz y acometida por la Dirección General de Bienes Culturales, el edificio se ha consolidado y ha recuperado su traza mudéjar y eso le ha valido recibir un diploma de los Premios Europa Nostra de Patrimonio Cultural 2006. El prestigioso galardón, que la misma consejería recibió en 2004 por la restauración de la casa Ya'far en el Conjunto Arqueológico de Medina Azahara (Córdoba), lo recogerá mañana en Estocolmo (Suecia) la consejera de Cultura Rosa Torres.

El jurado del galardón valora la "conservación de todas las fases históricas del edificio"

El jurado del premio, que reconoce las actuaciones públicas y privadas que protegen y mejoran el patrimonio cultural europeo, destacó de la intervención en San Juan de los Reyes "el impecable enfoque metodológico y técnico de la restauración de una iglesia mudéjar y la conservación de todas sus fases históricas".

A la importancia artística de la iglesia, declarada Bien de Interés Cultural (BIC), se suma la histórica, ya que en la mezquita que la precedió se ofició la primera misa tras la conquista de Granada por los Reyes Católicos. "Fue el 5 de enero de 1492. Los Reyes Católicos eligieron una mezquita de conversos para oficiar la primera ceremonia y probar así la fortaleza de su nueva fe. La mezquita siguió usándose como iglesia durante 25 años y en 1517 la derrumbaron y construyeron la iglesia mudéjar; aunque conservaron el alminar que se cristianizó añadiéndole un cuerpo de campanas", explicó ayer Antonio Martín Muñoz (Granada, 1963) poco antes de iniciar el viaje a Estocolmo.

"Al enfrentarnos a un monumento en el que se han realizado sucesivas intervenciones, especialmente la barroca en el siglo XVII y la neogótica en el XIX, nuestro criterio ha sido dejar constancia de todas las fases, incluso de la nuestra. Aunque siempre le hemos dado primacía a la época mudéjar que es la de más valor artístico", aclara el arquitecto, quien comenzó a trabajar en este proyecto en 1994 con un estudio histórico. Esta decisión es precisamente la que más ha valorado el jurado de Europa Nostra.

Las obras, que han contado con un presupuesto de 800.000 euros, se han realizado en dos fases 1999-2001 y 2004-2006. El edificio corría peligro porque se había derrumbado parte de la cubierta, tenía muchas humedades -tanto por capilaridad como por las agua de lluvia-, y los pavimentos en mal estado.

Entre las sorpresas que ha desvelado la restauración, el arquitecto destaca las pinturas murales del alminar, en las que aparecen versos del Corán. "Nuestra rehabilitación no ha sido un trabajo historicista, sino integrar los elementos más representativos de cada época. Incluso de la nuestra, con un revestimiento en las naves laterales que servirá para los usos culturales que la Iglesia se ha comprometido a albergar tras la rehabilitación, con cargo a la Consejería de Cultura", concluye.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 7 de junio de 2007