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Irán tendrá la bomba a partir de 2010

La ONU asegura que Teherán podrá fabricar armas nucleares en un plazo de entre tres y ocho años

Irán está en condiciones de producir armamento nuclear en un plazo de "entre tres y ocho años", según Mohamed el Baradei, director general del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA). La persistencia iraní en sus esfuerzos investigadores y en negar información a los inspectores del OIEA acabará "en un grave enfrentamiento" con la comunidad internacional que "reducirá la posibilidad de una solución pacífica" de la disputa, en opinión del también Nobel de la Paz. Estados Unidos y la Unión Europea han expresado su inquietud por la evolución de los acontecimientos mientras Israel ha dicho que "Irán está jugando con fuego". El presidente de EE UU, George W. Bush, llamó ayer a endurecer las sanciones contra el régimen iraní.

"Si seguimos así, vamos a acabar en un grave enfrentamiento", advierte El Baradei

El Baradei participó ayer en Luxemburgo en una conferencia internacional sobre cómo evitar catástrofes nucleares, pero sus declaraciones trascendieron los siniestros para entrar de lleno en la larga crisis que envuelve a los planes nuclearizadores de Irán, considerados por la comunidad internacional como la antesala para hacerse con el arma nuclear, pese a las protestas iraníes de que sólo se trata de hacer frente a futuras necesidades energéticas.

"En función de nuestros análisis, tiendo a coincidir con gente como John Negroponte [subse-cretario de Estado en Washington y anterior director de Inteligencia Nacional de EE UU] y el nuevo director de la CIA, que dicen que si Irán quisiera conseguir armas nucleares, no las podría tener antes de finales de esta década o a mediados de la siguiente. En otras palabras, entre tres y ocho años a partir de ahora", manifestó El Baradei, reduciendo en un año la horquilla de otras estimaciones que él mismo realizó hace unos meses.

El máximo responsable del OIEA lamentó el enrocamiento de la República Islámica y la creciente negativa a cooperar con sus inspectores, puestos de manifiesto en la visita sorpresa que realizaron el pasado día 13 a las instalaciones subterráneas próximas a Natanz. "Nos encontramos en la situación de que Irán está adquiriendo potencial y conocimientos sin que la agencia esté en condiciones de comprobar la naturaleza y extensión del programa", apuntó El Baradei al día siguiente de que el organismo de la ONU presentara un informe sobre la visita a Natanz, que da cuenta de notables avances en la estrategia de Irán para hacerse con la necesaria tecnología nuclear. "Si seguimos así, vamos a acabar en un grave enfrentamiento que reducirá la posibilidad de una solución pacífica sobre este asunto", alertó el premio Nobel de la Paz de 2005.

La vía diplomática sigue abierta para un Teherán que escapa una y otra vez a los esfuerzos mediadores de la comunidad internacional mientras desde un Israel siempre en alerta se decía ayer que "Irán está jugando con fuego al intentar ganar tiempo para concluir su programa nuclear", en palabras del ministro de Transportes, Shaul Mofaz, miembro también del Gabinete de Seguridad.

Javier Solana, coordinador de la política exterior europea, mantendrá el próximo jueves en Berlín una nueva reunión con Ali Lariyaní, el negociador nuclear iraní, para reiterar la oferta de llegar a acuerdos y advertir a Teherán de que se arriesga a una nueva resolución sancionadora de la ONU.

"Tenemos que reforzar nuestro régimen de sanciones", insistió ayer en Washington George W. Bush, quien recientemente ordenó el envío al golfo Pérsico de un destacamento aeronaval de nueve barcos encabezado por dos portaaviones. Con la movilización de 17.000 efectivos, lo que se presenta como unas maniobras para mostrar a los aliados árabes el apoyo militar de EE UU será en realidad uno de los mayores despliegues americanos en la zona desde la invasión de Irak en 2003. Bush reclamó también la puesta en libertad de la profesora irano-estadounidense Haleh Esfandiari, detenida desde el pasado 8 de mayo en la cárcel de Evin bajo sospecha de espionaje, delito castigado con la pena de muerte. "Es intolerable que esa gente esté deteniendo a americanos inocentes", remachó el presidente.

La Casa Blanca busca una tercera resolución condenatoria del Consejo de Seguridad, pero China y Rusia creen que, además de prematuro, el sistema no es práctico. Donde si va a encontrar Bush apoyo es en el presidente francés, Nicolas Sarkozy, quien hace unos días calificó de "inaceptable" la existencia de un Irán con armamento nuclear y declaró que "no hay que dudar en endurecer las sanciones".

La UE afirma haber recibido "con gran inquietud" el último informe de los inspectores del OIEA, e "invita a Irán a aprovechar las próximas entrevistas con Solana para crear las condiciones que permitan volver a la mesa de las negociaciones", según un comunicado de la presidencia alemana.

El Baradei no se refirió ayer en Luxemburgo a sus manifestaciones de hace unos días de que la exigencia de suspensión del enriquecimiento de uranio planteadas a Irán han quedado superadas por los acontecimientos. Con sus palabras irritó entonces a la Casa Blanca. El Baradei criticó que todos los Estados nucleares están reforzando y modernizando sus arsenales al tiempo que piden contención a quienes están fuera del club nuclear.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 25 de mayo de 2007