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La concertada avisa de que la materia de ciudadanía debe impartirse

Los obispos acusan a la patronal de impedir la objeción de conciencia

Los obispos y los titulares de los colegios religiosos se enzarzan de nuevo por la asignatura de educación para la ciudadanía. La patronal ha enviado a sus colegios una circular advirtiéndoles que si no imparten esa materia corren el riesgo "real" de perder el concierto educativo o la autorización para enseñar. Los obispos le responden agriamente que no pueden "impedir" a los padres tomar las medidas que crean oportunas, es decir, la objeción de conciencia.

La circular enviada por la patronal de los colegios concertados religiosos a sus centros no ha gustado a los obispos. La Federación Española de Religiosos de Enseñanza-Centros Católicos (FERE-CECA) siempre ha dicho que en sus centros se impartiría esta materia ajustada al ideario católico. Y ahora, además, avisan de que de no hacerlo podrían perder el concierto educativo, es decir, el dinero público que reciben por las enseñanzas que prestan.

Pero esta postura, que podría dar al traste con la iniciativa de la confederación de padres católicos (Concapa) de hacer objeción de conciencia para que sus hijos no cursen esta materia, no ha gustado a los obispos. La Conferencia Episcopal Española, recuerda a la patronal de los colegios que "a nadie le está permitido" tomar medida alguna para "impedir o dificultar" a los padres de los alumnos que hagan uso de "cualquier medio legítimo" a su alcance para defender el derecho que les asiste para decidir la educación moral que desean para sus hijos.

La nueva materia, "adoctrinadora", según las organizaciones conservadoras, no gusta a los obispos ni al Partido Popular, que siempre se ha manifestado en contra de su obligatoriedad. La candidata a la presidencia de la comunidad de Madrid por el PP, Esperanza Aguirre, rescató hace unos días esta polémica en plena campaña electoral. Dijo que ella cambiaría estas clases por actividades de voluntariado. Rajoy rectificó sus palabras y recordó que hay que cumplir la ley, aunque prometió eliminar la asignatura de llegar a presidente.

Doctrina

En medio de esta polémica, que ya dura meses, la FERE ha mantenido una postura templada. En sus centros se impartiría esa asignatura pero ajustada al ideario católico (es decir, nada de matrimonios homosexuales, eutanasia, abortos, aunque esto no entra en los contenidos mínimos de la materia). Los obispos les responden ahora: "Si fuera posible adaptar sus contenidos a la doctrina católica, esta enseñanza mantendría igualmente su condición de formación de la conciencia moral impuesta por el Estado a todos los padres y todos los centros al margen de su elección". E insisten en que la autoridad pública no puede imponer ninguna moral todos: "Ni una supuestamente mayoritaria, ni la católica, ni ninguna otra". Por todo ello, señalan que las reflexiones que se hacen en las circulares de la dirección de FERE son "de su exclusiva responsabilidad, aunque en la última de ellas se diga que se ha mantenido un diálogo con la Conferencia Episcopal Española".

El Episcopado reconoce que ha habido conversaciones para intentar consensuar los aspectos de la circular del 7 de mayo pero lamenta que "no pareció oportuno" a estos religiosos de la enseñanza "ni consensuar un texto ni hacer una aclaración conjunta".

La FERE defiende su terreno, el escolar: "Si el centro no impartiese la asignatura, igual que sucede con el resto de materias, incumpliría la ley y podría ser objeto de sanciones administrativas (retirada del concierto y de la autorización para enseñar)", señala una de sus notas. Y dicen que han enviado orientación a los centros sobre cómo proceder si reciben solicitudes de objeción de conciencia.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 23 de mayo de 2007