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Los rumanos apoyan en referéndum que Basescu siga de presidente, según los sondeos

Los rumanos acudieron ayer a las urnas para decidir si su presidente, el reformista de centro Train Basescu, debe continuar al frente del mayor país de los Balcanes. Los sondeos difundidos tras el cierre de los colegios indicaban un apoyo aplastante del político en el referéndum promovido por el Parlamento para destituirle: entre un 75% y un 78% de los ciudadanos ha votado a favor de su continuidad. Sus oponentes le acusan de abuso de poder, mientras Basescu afirma que sus rivales quieren frenar la lucha contra la corrupción.

Su victoria no significará el fin de una crisis que ha paralizado el país sólo cinco meses después de la entrada de Rumania en la UE, ya que Basescu carece de respaldo parlamentario para desarrollar su proyecto.

Ha sido una campaña intensa, plagada de insultos, con poco margen para el debate y en la que ha quedado claro que en Rumania no se sabe del todo quién gobierna y quién está en la oposición. Si los resultados oficiales confirman hoy su victoria, Basescu volverá a recuperar su cargo de presidente, que perdió hace un mes por decisión del Parlamento, pero apenas contará con el apoyo del 25% de los diputados, los del Partido Demócrata, mientras tendrá al Gobierno y al primer ministro, del Partido Liberal, en contra. Los analistas apuntan que la mejor salida a la crisis sería convocar unos comicios anticipados generales.

Tras conocer los sondeos a pie de urna, que en Rumania nunca fallan, Basescu salió a celebrar su victoria de inmediato. "Los rumanos han dicho que quieren que se modernice la clase política", dijo ante cientos de seguidores. La participación se acercó al 45%. Más de 18 millones de votantes estaban llamados a las urnas, y de ellos unos 420.000 residen en España.

"Los partidarios de Basescu no hacen más que insultar, por eso he votado para que se vaya", explicaba Georgeta Vasile, una profesora jubilada de 75 años, en un colegio electoral de Bucarest. A su lado, Maria Ispasoin, médica de 51 años, discrepaba: "He votado por Basescu, porque es el único que ha intentado cambiar las normas del comunismo".

En el origen de esta crisis se encuentra una lucha por el poder entre dos viejos amigos: el presidente, un ex capitán de barco y ex alcalde de Bucarest de 55 años que tiene el apoyo del Partido Demócrata y es el político más popular de Rumania, y el primer ministro, Calin Tariceanu, un antiguo ejecutivo de éxito de 55 años y líder del Partido Liberal. Su amistad comenzó en las elecciones de diciembre de 2004. Las presidenciales las ganó Basescu y las legislativas, el Partido Socialdemócrata, pero sin alcanzar mayoría absoluta. Así que los liberales y los demócratas (segundos y terceros más votados, respectivamente) aprovecharon esa debilidad y forjaron una alianza, junto con otros partidos minoritarios, para formar Gobierno. Pero el matrimonio entre el presidente y el primer ministro se rompió y el 19 de abril el Parlamento votó a favor de suspender a Basescu.

Según Transparencia Internacional, Rumania es el país más corrupto de la UE. "La verdadera razón de ser del referéndum es parar las medidas anticorrupción", explica en una entrevista Monica Macovei, ex ministra de Justicia que ha sido apartada del Gobierno hace unas semanas por los liberales y está considerada en Bruselas como la persona que más ha hecho contra la corrupción en Rumania. "Habíamos cambiado leyes que antes privilegiaban a algunas empresas y luchado contra el contrabando y por eso ha pasado esto", añade Macovei.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 20 de mayo de 2007