El hielo bloquea los barcos de cazadores de focas en Canadá

El Gobierno pone en marcha un plan para rescatar a las tripulaciones atrapadas

Amenazadas por el calentamiento, el frío ha acudido en su auxilio. Las focas de la costa este canadiense han encontrado en el empeoramiento del tiempo un aliado. Una ola de bajas temperaturas ha inmovilizado a decenas de barcos cargados de cazadores, que se han visto obligados a pedir auxilio a las autoridades ante el riesgo de quedarse sin combustible o víveres.

La cacería de mamíferos tenía que haber comenzado hace una semana. Este año, la cuota de capturas se había reducido de 325.000 animales a 270.000 precisamente por efecto del calentamiento, ya que el debilitamiento de las placas de hielo donde salen para dar a luz iba a dificultar su reproducción.

La congelación del mar ha bloqueado a los buques. El aumento del hielo ha sido tan brusco que incluso algunos de los guardacostas y rompehielos de la operación de rescate han quedado atrapados. "Lo único que podemos hacer es esperar a que cambien las condiciones del viento [frío del norte]", ha dicho a la cadena canadiense CBC Windross Banton, capitán del guardacostas Henry Larsen. Las autoridades canadienses calculan que hay más de un centenar de navíos en el hielo, entre los que llevaban cazadores de focas y los que acudieron a su auxilio.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0019, 19 de abril de 2007.

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