Los trasnochadores tienen más problemas de insomnio que los madrugadores

Los ritmos biológicos no son iguales en todas las personas, algunas son trasnochadoras o búhos, y otras madrugadoras o alondras. Un nuevo estudio revela que el insomnio se ceba más con los búhos que con las alondras, al constatar que las personas trasnochadoras presentan más síntomas patológicos relacionados con el insomnio, a pesar de que muchas de ellas tienen la oportunidad de compensar su falta de sueño nocturno prolongando su estancia en la cama y pudiendo sumar más horas de descanso.

En este trabajo, publicado en el número de abril del Journal of Clinical Sleep Medicine (JCSM) y realizado por el equipo de Jason C. Ong, de la Universidad de Stanford (Estados Unidos), participaron 312 pacientes clasificados como cronotipos matinales, intermedios y nocturnos basándose en sus puntuaciones en una escala que mide las desviaciones horarias del reloj biológico hacia la noche a hacia la mañana (Morningness-Eveningness Composite Scale).

En comparación con las personas de los grupos de madrugadores e intermedios, las personas con insomnio que preferían las actividades vespertinas (es decir, los trasnochadores) manifestaron el mayor número de irregularidades del sueño y la vigilia, así como una mayor inquietud nocturna que les hacía despertarse.

"Nuestros hallazgos indican que otros ensayos deberían estudiar la relación entre los ritmos circadianos y el insomnio, sobre todo con la gravedad del grupo de trasnochadores", señala Ong. "Estos factores pueden servir para perpetuar el trastorno de insomnio, y podría ser de especial importancia tener en cuenta cuándo se trata a este subgrupo de insomnes".

El insomnio, una categoría de los trastornos del sueño definida por dificultades para conciliar el sueño o mantenerlo, despertarse demasiado pronto o una mala calidad del descanso, es la queja más común relacionada con el sueño a cualquier edad. En torno a un 30% de los adultos padecen síntomas de insomnio.

La cantidad de sueño de una persona afecta a su salud física, su bienestar emocional, sus capacidades mentales, su productividad y su rendimiento. Estudios recientes asocian la falta de sueño con problemas graves de salud, como un mayor riesgo de depresión, obesidad, cardiopatías y diabetes.

Los expertos recomiendan que los adultos duerman entre siete y ocho horas cada noche para mantener una buena salud y un rendimiento óptimo. Y recomiendan a quienes crean padecer insomnio u otro trastorno del sueño que comenten el problema con su médico de cabecera, que les remitirá a un especialista.

Para este estudio se realizaron, entre los diferentes grupos, comparaciones de las mediciones de sueño nocturno realizadas por los propios pacientes, de la variabilidad del periodo de sueño y vigilia, y de las consecuencias que ocasionaba el insomnio.

* Este artículo apareció en la edición impresa del lunes, 16 de abril de 2007.