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Masacre en el campus

"No paraban de disparar"

Los estudiantes relatan las escenas de caos, confusión y miedo vividas en el campus

Caos, confusión, miedo. A las siete de ayer el pánico se apoderaba de la Universidad Politécnica de Virginia. Un hombre armado había entrado en el campus y disparado contra varias personas. "Yo vivo en el tercer piso del colegio mayor West Ambler Johnston. Aparentemente todo comenzó a las siete de la mañana, cuando un hombre armado disparó y mató a una persona en el cuarto piso. Creo que asesinó a más personas en el mismo dormitorio. Es terrorífico. Estamos conmocionados de que algo como esto haya pasado aquí en Blacksburg. Ésta es una pequeña ciudad, tranquila y rural", declara Josh Shiben, uno de los estudiantes que presenciaron los hechos a la cadena británica BBC.

"Éste es el segundo tiroteo en un año. Estamos aterrorizados", afirmó otro alumno

"Dos chicos invadidos por el pánico saltaron desde una ventana", dijo un estudiante

Tras el primer tiroteo, las autoridades académicas pusieron en marcha el protocolo de seguridad establecido al sospechar que pudiera haber un segundo homicida, y pidieron a los estudiantes permanecer encerrados en sus habitaciones y alejados de las ventanas. Dos horas después, un nuevo incidente se registró al otro lado del campus, en un edificio anexo.

"Estábamos encerrados en nuestras habitaciones, navegando por Internet para tratar de averiguar lo que estaba ocurriendo", señaló otra estudiante, al referirse al momento en que comenzó el segundo tiroteo.

Matt Waldron explicó a la cadena norteamericana CNN que no oyó los disparos porque estaba escuchando música, aunque sí se percató de las sirenas de la policía y vio a varios oficiales armados correr por el campus. "Nos dijeron que abandonáramos el edificio y que corriéramos para salir de él lo más rápido que pudiéramos", dijo. Todavía no se sabía nada sobre si había uno o más atacantes. "Las imágenes eran horribles. Dos chicos invadidos por el pánico saltaron desde una ventana. Uno de ellos se ha roto el tobillo y la otra, gracias a que estaba en buena forma, solamente rodó por le suelo", señaló conmocionado Waldron.

No fueron los únicos estudiantes que presos del miedo se lanzaron por las ventanas de los edificios universitarios. "Éste es el segundo tiroteo en un año y la semana pasado tuvimos tres amenazas de bomba. Los estudiantes estamos aterrorizados", declaró a la BBC Derek Belcher.

"Los disparos se sucedieron durante algo más de dos o tres minutos. No paraban de disparar. Sonaba como una pistola o algo así, pero había muchos, muchos disparos", dijo también a la CNN otro de los estudiantes testigos de la tragedia.

Otro estudiante realizó un vídeo que ha sido transmitido por las distintas cadenas de televisión, pero cuyas imágenes caóticas no ayudan a comprender lo que sucedió. Se desconoce hasta el momento qué tipo de armas han sido utilizadas en los tiroteos y las autoridades del Estado y policiales no han dado datos al respecto. Sin embargo, se conjetura que por el alto número de muertos y heridos -33 muertos, incluido el asesino, y 20 heridos de diversa consideración-, puede ser un rifle de gran calibre.

Entre los 25.000 alumnos de la universidad hay cinco españoles, que se matricularon en agosto pasado, según informó a EL PAÍS Karen Wolfson, del departamento de Relaciones Internacionales. Wolfson dijo no tener noticias de ellos debido al caos reinante. La Embajada de España en Washington tampoco había recibido anoche ninguna señal de alarma sobre los cinco españoles.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 17 de abril de 2007