Crítica:LA MONUMENTAL
Crítica
Género de opinión que describe, elogia o censura, en todo o en parte, una obra cultural o de entretenimiento. Siempre debe escribirla un experto en la materia

Inicio con dos faenas magistrales

La importancia del cartel inaugural de la temporada en Barcelona, ciudad sobre la que pende la amenaza de la desaparición de las corridas, merecía una mejor entrada. El mal tiempo desanimó a potenciales espectadores y fue una pena por las dos buenas faenas que pudieron verse y porque además se trataba del inicio de la gestión de la nueva empresa que gestiona la plaza, Funciones Taurinas, comandada por los hermanos García Jiménez, de la casa Matilla.

En el primero de la tarde, un buen y noble ejemplar de El Ventorrillo, El Juli, que no toreó el año pasado en esta plaza, se lució con el capote de salida y en quites. Banderillearon formidablemente Carretero y Fernández y el diestro estuvo cómodo y muy torero en su faena de muletas, luciéndose hasta que la res fue perdiendo gas. Metisaca, pinchazo y estocado en su sitio redujeron todo a una ovación. Magnífico otra vez con el capote en el cuarto, al que cuidó con inteligencia y mimo, dada la poca fuerza de su oponente, del que sacó un gran partido, toreando con gran temple, largura y despaciosidad. Media estocada de efectos fulminantes y la sensación de haber visto al mejor Juli.

Ventorrillo / El Juli, Manzanares, Talavante

Seis toros de El Ventorrillo, nobles y muy toreables, aunque escasos de fuerza. El Juli, ovación y dos orejas. José María Manzanares, dos orejas y ovación tras aviso. Alejandro Talavante, silencio tras aviso y división de opiniones tras aviso. Tres cuartos de entrada en sombra y un cuarto en sol. Plaza Monumental. Barcelona, 15 de abril.

Algo flojo el segundo, pero también noble y con el que Manzanares inició toreramente por bajo su faena. Siguió una extraordinaria serie con la diestra que hizo sonar la música en un muleteo de una gran estética y profundidad; también con la zurda, todo con pases lentos, templados y de mano baja. Estocada entera y justo premio de las dos orejas. Otro noble ejemplar el quinto, que también abusó falta de fuerza. Con él Manzanares no se desanimó y cuajó excelentes muletazos de un gran sabor y con retazos de mucha torería, exprimiendo a fondo las no demasiado boyantes embestidas de la res. Estocada entera y descabello a la segunda.

El tercero, aunque con un buen tranco, no fue del todo claro y Talavante comenzó algo frío y menos ajustado que otras veces, pero se fue calentando y metió al toro en la canasta con su habitual firmeza de plantas. Animó al personal con unas estoicas manoletinas, acabando de estocada tendida y diez descabellos, que lo echaron todo a rodar.

Con el sexto estuvo inoperante con el capote de salida y no hizo un gran esfuerzo para estar a la altura del gran nivel alcanzado por sus compañeros. Frío y sin la vibración de otras tardes, a pesar de su quietud pecó en muletazos dados a más distancia de lo que en él es normal llegando a escuchar algunas protestas durante su muleteo, principalmente por su aparente indolencia. Con la espada volvió a estar como en él era costumbre hasta hace poco, o sea mal, no pudiendo rematar en triunfo una tarde en la que pudo verse dos magistrales faenas del Juli y José María Manzanares, que salieron a hombros por la puerta grande, después de haber despachado un noble y muy toreable, pero flojo, encierro de la ganadería toledana de El Ventorrillo.

El Juli, durante la corrida de ayer en la Monumental de Barcelona.
El Juli, durante la corrida de ayer en la Monumental de Barcelona.EFE
Toda la cultura que va contigo te espera aquí.
Suscríbete

Babelia

Las novedades literarias analizadas por nuestros mejores críticos en nuestro boletín semanal
RECÍBELO

Regístrate gratis para seguir leyendo

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS