Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

La inmobiliaria del alcalde de Salceda promovió 375 viviendas en una década

Desde 1995 han sido construidos 1.514 pisos en la nueva ciudad dormitorio de Vigo

Viviendas Salceda, SL, la promotora inmobiliaria en la que participa el alcalde de Salceda de Caselas, José Manuel Fernández Rodríguez, Chicho, ha promovido 375 viviendas en el municipio desde su constitución en 1995, aproximadamente la cuarta parte del total de 1.514 viviendas construidas en ese periodo. El ayuntamiento crece por su ubicación geográfica y la vocación de sus autoridades de convertirlo en ciudad dormitorio de Vigo. El alcalde quiere aprobar en el próximo mandato el plan general de urbanismo para "programar Salceda hasta 2030".

A 20 kilómetros de Vigo y a cinco minutos de la frontera con Portugal, Salceda de Caselas reúne condiciones para configurarse como ciudad dormitorio de Vigo. Desde 1995, la población ha pasado de 5.900 a unos 7.500 habitantes gracias, sobre todo, a las facilidades propiciadas por los promotores y constructores locales, un sector claramente en alza durante la última década.

El auge residencial de los municipios próximos a Vigo obedece fundamentalmente a que en ellos los precios a que se ofertan las viviendas son notablemente más baratos. En Salceda concretamente salen por la mitad que en Vigo, a partir de 1.200 euros el metro cuadrado. "Entre pagar 40 millones de pesetas por un piso en Vigo y 20 millones aquí, pues hay mucha gente a la que esa diferencia nos compensa por los 20 minutos diarios que tardamos en ir y volver al trabajo", precisa un vecino. "En Vigo, con los sueldos que hay, ni siquiera tenemos opción a comprar".

El alcalde José Manuel Fernández Chicho lleva varios años propagando la conversión de Salceda en ciudad dormitorio de Vigo como su principal objetivo de regidor. Nunca ha mentado, sin embargo, los intereses particulares que también alientan esos propósitos desde su incorporación a la promotora Viviendas Salcedas, SL, que desde 1995 ha realizado la cuarta parte de la oferta inmobiliaria creada en el municipio.

Esta participación en el desarrollo urbanístico local se hace tanto más significativo si se considera que hay unas 15 empresas promotoras y constructoras asentadas en Salceda. Hasta hace unos meses había más operando en el municipio.

El alcalde José Manuel Fernández decidió impulsar abiertamente el desarrollo del sector en un momento, mediada la década pasada, en que la construcción apenas tiene actividad en los municipios próximos de Porriño o Ponteareas por hallarse en fase de tramitación sus respectivos planes generales de urbanismo. Ello hizo que las empresas promotoras y constructoras de la comarca se lanzaran sobre Salceda cuando su regidor levantó su propia suspensión de licencias, acordada por el pleno municipal en diciembre de 1994 por un periodo de un año.

En mayo del año siguiente, sin embargo, Vivendas Caselas, SL, con Chicho recién incorporado a su capital social, solicitaba su primera licencia y fue como el banderazo de salida para todos.

Salceda se convirtió así en municipio de oportunidades para el sector. El alcalde también actuaba por su interés. En enero de 2000, por ejemplo, el grupo popular aprobó una modificación puntual de las normas subsidiarias de planeamiento que permitieron ganar una altura en un ámbito cuyos solares pertenecían en más de la mitad de su superficie al alcalde, a sus familiares y a su promotora. La medida permitió construir en la zona, en el centro urbano, medio centenar más de viviendas

Desarrollismo

La actividad constructora ha sido intensa y sus resultados en la calle evocan estilos especulativos que fueron muy característicos en la fase desarrollista del franquismo: calles que parecen estrecharse al ganar sólo en alturas y no a lo ancho; pasadizos a patios interiores, que permiten edificar sobre ellos a costa de traicionar la tipología normativa, que prescribe edificios aislados; parques y zonas públicas que deberían estar concluidas hace años...

El aumento de población, por lo demás, no se ha acompañado de mejoras en las redes de saneamiento y abastecimiento de aguas. La toma está en el río y no reciben la depuración necesaria, como testimonian los grifos. Los compradores de viviendas también se encuentran con sorpresas como los atascos en los servicios de salud o de educación por el desfase de los equipamientos, que se han quedado antiguos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 31 de marzo de 2007