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Homenaje en Durango

El Ayuntamiento de Durango homenajeó ayer a las víctimas del terrorismo, con la inauguración de un monolito en su memoria y una ofrenda floral en que participaron, muy emocionadas, cuatro viudas de las nueve víctimas asesinadas allí por ETA. El acto, el primero en la localidad vizcaína en memoria del colectivo, se desarrolló junto al Palacio de Justicia, donde el consistorio ha instalado un monumento con una placa con la leyenda "En recuerdo de todas las víctimas del terrorismo" en euskera y castellano.

Junto al monolito depositaron flores Rosa Vadillo, viuda del primer asesinado por ETA en Durango, el obrero Epifanio Vidal, muerto en 1978; Mari Carmen Camacho y Natividad Jausoro, viudas de los policías José Antonio Merenciano y Jesús Hernando Ortega, respectivamente, asesinados en 1980, y la de Jesús María Pedrosa, edil del PP tiroteado en 2000, Carmen Hernández.

El alcalde, el peneuvista Juan José Ziarrusta, extendió el recuerdo tanto a los asesinados por ETA como a las víctimas de la guerra civil en la localidad. A los familiares de las personas a las que la banda segó la vida, elevó su "sincera solicitud de perdón" por la "incomprensión y el olvido al que se han visto sometidos muchos años".

El primer edil prometió que, si las familias lo desean, cada 15 de marzo el consistorio hará un homenaje similar. De las familias de los nueve asesinados, sólo una se mostró disconforme con el homenaje. Las cuatro que no asistieron excusaron su presencia por distintos motivos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 16 de marzo de 2007