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El Baradei negocia en Pyongyang el fin del programa nuclear norcoreano

El director del OIEA pedirá el regreso de los inspectores de la ONU

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Mohamed el Baradei, máximo responsable del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA), inició ayer una visita crucial a Corea del Norte con objeto de hacer avanzar el pacto alcanzado el pasado 13 de febrero, por el cual el Gobierno de Kim Jong- il se ha comprometido a desmantelar su programa de armas nucleares a cambio de ayuda y de la normalización de relaciones con Estados Unidos.

"Espero que seamos capaces de lograr algún progreso", dijo El Baradei en Pekín antes de volar a Pyongyang para negociar el regreso de los inspectores del OIEA, expulsados a finales de 2004, después de que Washington acusase a Corea del Norte de tener un programa de enriquecimiento de uranio, en contra de lo acordado en 1994.

La vuelta de los inspectores forma parte de los compromisos adquiridos por el régimen estalinista, que incluyen la paralización en un plazo de 60 días -para mediados de abril- de su principal central atómica, la de Yongbion. En recompensa, recibirá energía, alimentos y otras ayudas por un valor conjunto de 50.000 toneladas de petróleo, que subirán hasta un millón cuando desmantele todas sus instalaciones nucleares.

"Éste es un paso importante de las conversaciones a seis bandas", dijo El Baradei, que también pedirá a Pyongyang que reingrese como miembro del OIEA, que abandonó en 1994. El pacto suscrito el mes pasado en Pekín fue logrado después de más de tres años de intensas negociaciones multilaterales, en las que, además de Corea del Norte y Estados Unidos, participaron China, Rusia, Corea del Sur y Japón.

El viaje del director del organismo nuclear de la ONU se produce días antes de que los seis países se reúnan de nuevo en la capital china, anfitriona de los encuentros, para poner en marcha el acuerdo. Antes de la sesión plenaria, que comenzará el lunes que viene, tendrán lugar reuniones de los grupos de trabajo creados: el de desnuclearización de la península coreana, que lidera China, el de cooperación energética y económica (Corea del Sur) y el de paz y seguridad en Asia nororiental (Rusia).

Corea del Norte se reunió la semana pasada con EE UU y Japón para negociar la normalización de las relaciones diplomáticas. Christopher Hill, subsecretario de Estado estadounidense, tiene previsto llegar hoy a Pekín, donde, previsiblemente, se entrevistará con El Baradei.

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Pero al mismo tiempo que han surgido esperanzas por la positiva evolución de la crisis, se han alzado voces llamando a la cautela ante lo que puede ser un largo proceso plagado de obstáculos.

Mientras tanto, Pyongyang criticó ayer a la ONU por cancelar su programa de desarrollo en el país asiático y calificó la medida de discriminatoria. El Programa de Desarrollo de la ONU suspendió su actividad en Corea del Norte la semana pasada, porque, según dijo, no ha cumplido varias condiciones fijadas por la dirección del organismo, después de que EE UU asegurara que el dinero de la organización estaba siendo desviado por el Gobierno de Kim Jong-il para "propósitos ilícitos", incluido el desarrollo de armas atómicas. En respuesta, Pyongyang ha ordenado una auditoría externa de las actividades de la ONU en el país.

El Baradei (izquierda) es recibido por miembros de la Oficina de la Energía Atómica norcoreana ayer en Pyongyang.
El Baradei (izquierda) es recibido por miembros de la Oficina de la Energía Atómica norcoreana ayer en Pyongyang.AP

MÁS DE 10 AÑOS DE ESFUERZOS

- 1994. Corea del Norte se compromete a congelar su programa nuclear

- 2001. Bush incluye a Corea del Norte en el "eje del mal" y no cumple los acuerdos de Clinton

- 2002. Los inspectores de la ONU son expulsados del país, que se retira del Tratado de No Proliferación nuclear

- 2006. Pyongyang realiza una prueba atómica

- 2007. El régimen norcoreano acepta negociar el fin de su plan nuclear a cambio de ayuda

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