Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Reportaje:

La respuesta está en los genes

Los expertos avanzan que el cáncer de mama contará con tratamientos a la carta

El cáncer de mama no es una única enfermedad, sino una familia de enfermedades que tienen su origen en distintos trastornos genéticos. Por eso "es una falacia tratar todos por igual", explica Miguel Martín, presidente del Grupo Español de Investigación en Cáncer de Mama (Geicam).

Sevilla ha acogido, entre ayer y hoy, el VI Simposio del Geicam. Más de 400 oncólogos se han reunido para abordar el "tratamiento individualizado" del cáncer de mama. El futuro de los tratamientos se perfila "a la carta", según los genes de cada paciente. "Hasta ahora recibían tratamientos según el tamaño y la extensión del tumor y no de su naturaleza", dice el doctor Manuel Ruiz Borrego, del Hospital Virgen del Rocío, pero la verdad es que "los fármacos que se aplican no son igual de eficaces en todas las pacientes".

"Una de cada 10 mujeres desarrollará un cáncer de mama; todas se curarán"

España se ha convertido en el primer país del mundo en tratar a un subgrupo de pacientes con fármacos adecuados a la naturaleza genética de su tumor. Se trata del conocido como triple negativo, un grupo al que pertenecen cuatro de cada 10 mujeres con cáncer de mama, el 15% del total. Más de cien de estas mujeres están siendo medicadas en hospitales de toda España con un "fármaco inteligente", la capecitabina. Éste "sólo actúa sobre las células enfermas y se administra por vía oral", dice Ruiz Borrego.

Estos estudios siguen la estela del pionero. "Las pacientes que expresan el receptor HER-2 -un oncogén que perfila el 20% de los cáncer de mama- ya tienen un fármaco específico, el trastuzumab", explica Martín. Así, se benefician de la medicación más adecuada a su tumor y evitan sufrir los efectos secundarios de otros.

En contra de la creencia popular, que estos tumores tengan un origen genético no significa que sean hereditarios. "Sólo conocemos los genes implicados en un 5-10% de los casos", explican los oncólogos, "y estos estudios y ensayos son necesarios para poder seguir avanzando"

El cáncer de mama es el más frecuente entre las mujeres y el que tiene mayor índice de mortalidad. Según los últimos datos de la Organización Mundial de la Salud, mata a 500.000 mujeres cada año. Sin embargo, también es el que tiene las posibilidades más altas de recuperación. La detección precoz es la mejor arma. Gracias a ella, en Andalucía se han detectado 3.444 casos de cáncer de mama desde que se iniciasen las campañas de prevención en 1995, lo que supone una tasa de 67 casos por cada 100.000 habitantes. En este tiempo, 590.169 mujeres entre 50 y 69 años de edad han sido exploradas.

"En los últimos años, la incidencia de la enfermedad ha aumentado, pero la mortalidad desciende gracias a estas medidas de prevención", explica Carmen Escalera, de la Dirección General de Asistencia del SAS. Y añade: "Un sistema de detección precoz, bien organizado y con criterios de calidad, tiene que ir del brazo de buenos profesionales, además de hábitos de vida saludables".

Los participantes en el Simposio están de acuerdo. Según estos expertos, costumbres como practicar deporte, no fumar ni beber, seguir una dieta baja en grasas animales y rica en fibras puede reducir los casos de cáncer en un tercio. Además, indican que existe un gran aliado en el aceite de oliva, rico en ácido oleico.

Aún hay mucho por descubrir en torno al origen del cáncer de mama. Los malos hábitos explican menos del 50% de los casos. Entre otros posibles factores de riesgo están la edad, no haber sido madre o un tratamiento hormonal. "Lo mejor que puede hacer una mujer con cáncer de mama es participar en un ensayo clínico", asegura Martín. "Gozan de una gran monitorización y mucha calidad; no consiste en ensayar cosas nuevas, es un estudio en el que fármacos de probada eficacia se administran de forma diferente", sostiene.

Los expertos aseguran que hay que lanzar un mensaje positivo pese a la adversidad. "Una de cada diez mujeres desarrollará un cáncer de mama; pero todas se curarán", augura Martín.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 10 de marzo de 2007