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El cráneo neandertal de Bolomor, clave para la evolución en Europa

El fósil de 130.000 años fue hallado en Tavernes de La Valldigna

Es el resto antropológico más antiguo de la Comunidad Valenciana, muy probablemente, y permitirá avanzar en el estudio de la evolución de la prehistoria europea. Porque el parietal incrustado en un bloque de piedra hallado en la Cova de Bolomor (Tavernes de la Valldigna) pertenece a un neandertal de 130.000 años del que apenas hay registros, afirmó ayer el paleontólogo Juan Luis Arsuaga, en la presentación del notable fósil.

En el entorno de la Cova de Bolomor y sus alrededores vivían en un clima templado macacos, hipopótamos, rinocerontes. También se habían descubierto restos humanos, un diente de leche, otro de adulto; pero hasta ahora no se había hallado un fósil del tamaño y de la importancia del parietal que ayer presentó el Museu de Prehistòria de la Diputación de Valencia. "Este descubrimiento aparecerá en todos los catálogos y trabajos que se realicen sobre la evolución humana en Europa", subrayó Arsuaga. Este conocido investigador, director del yacimiento de Atapuerca, colabora con los responsables del hallazgo y de su estudio, los expertos Valentín Villaverde, Inocencio Sarrión, Josep Fernández y Helena Bonet, directora del museo.

En realidad, el fósil craneal estaba en el Museu de Prehistòria desde 1982. A pesar de documentarse su valor prehistórico ya en el siglo XIX, la Cova de Bolomor había sufrido primero extracciones minerales y en la década de los treinta explosiones de una cantera muy cercana. De modo que bloques de material brechoso habían rodado cueva abajo y se encontraban esparcidos por los alrededores, explicó Bonet. En 1982 fueron recogidos y llevados al museo. Tras la creación en 2000 del Gabinet de Fauna Quaternària comenzó el estudio exhaustivo de este material.

En el proceso mecánico de extracción de restos de un bloque, al levantar una gran esquirla, se quedó al descubierto el endocráneo. Ayer se hizo público y las investigaciones sobre la pieza no han hecho más que empezar.

"Queda mucho por saber" del que ha sido bautizado como el neandertal antiguo, que vivió el tránsito entre el Pleistoceno Medio y el Superior, apuntó Arsuaga. "Contamos con abundante información de los primeros habitantes de la Península Ibérica y Europa, con una antigüedad de entre 800.00 y 900.000 años; el conjunto más completo de restos humanos de 500.000 años [ambos en Atapuerca]; y también está bastante documentada la presencia del neandertal clásico, de entre 30.000 y 60.000 años", explicó. Pero del que apenas hay registros es del neandertal cuyo parietal izquierdo fue hallado en el barranco del monte de la Umbría, donde están localizadas las cuevas.

Arsuaga llamó la atención sobre la importancia de Bolomor, que constituye junto a otros dos yacimientos valencianos, el de Malladetes (Barx) y Parpalló (Gandia) "un conjunto comparable con el de Atapuerca".

El director de las excavaciones de la Cova del Bolomor, Josep Fernández, se mostró optimista respecto a la posibilidad de encontrar nuevos restos humanos en las cavidades. Matizó, no obstante, que "no es predecible dado que en esta época no se enterraban los restos humanos y el hallazgo depende de que se produjera una muerte fortuita en el lugar de hábitat".

El presidente de la Diputación, Fernando Giner, asistió ayer un momento al acto, que presidió el diputado de Cultura, Vicente Ferrer.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 24 de febrero de 2007