El ministro de Justicia enciende el Congreso

El PP insulta a Fernández Bermejo por su pasado y éste responde con ataques a discreción

No ya los clásicos 100 días. Ni un minuto de tregua concedió el PP al nuevo ministro de Justicia, Mariano Fernández Bermejo, sometido en el Congreso a un duro ataque repleto de insultos. Fiel a su estilo, él entró a todos los trapos y contraatacó a sus oponentes, a quienes trató de ridiculizar por su desconocimiento de los tribunales, por sus vinculaciones con la construcción o por su escasa asistencia al Congreso. En medio de una descomunal bronca, el PP respondió que es una "vergüenza de ministro" y dijo que si no ilegaliza al PCTV es porque desea que ETA esté en los ayuntamientos.

Fernández Bermejo logró algo realmente complejo en el Congreso: dejó contentos a todos. Mientras los diputados socialistas estaban exultantes por la contundencia dialéctica en su propia defensa, los dirigentes de la oposición estaban igualmente satisfechos porque ha quedado en evidencia, aseguran, que el talante del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, desaparece definitivamente con este nombramiento.

El ministro abrió su etapa en el Congreso, que promete ser intensa, con una ironía provocadora: "Les agradezco el recibimiento amable que me han dispensado y, sobre todo, que no me hayan acusado también de ser el responsable del calentamiento global o del Big Bang".

A Ángel Acebes, que le había preguntado si ilegalizará al PCTV, no le gustan las ironías: "No hemos venido a hacer gracietas, y menos con este tema", se enfadó. Pero Fernández Bermejo seguía: "Para ilegalizar a un partido hacen falta pruebas. Sé que usted tiene una escasa experiencia en los tribunales, pero le invito formalmente a que se venga usted conmigo al ministerio; tenemos allí un cuadro que colgar, que es el suyo, y mientras le colgamos, que estaré encantado de hacerlo con usted, le voy a explicar cómo se plantea un proceso de esos y me va a entender, estoy seguro". "Ilegalizaré cualquier partido que tenga conexión con Batasuna", resumió Bermejo. "Si permite que el PCTV se presente a las municipales, sabremos que Zapatero le nombró para reabrir la puerta de los ayuntamientos a ETA", replicó Acebes.

"Justicia de partido"

Zaplana, en cambio, practica la ironía con devoción. "Le recibo con todo el afecto del mundo", explicó entre risas el artífice, como portavoz parlamentario, de la estrategia de acoso y derribo del nuevo ministro. Pero enseguida acusó al ex fiscal de querer "una Justicia de partido".

Bermejo, que también desde el primer minuto de su nombramiento ha dejado claro su particular estilo, entró al trapo: "Quizá usted, de ordenación del territorio y de ladrillos me pueda dar lecciones, pero no en el ámbito del derecho, señor Zaplana".

No llevaba ni cinco minutos en el Parlamento, y ya se había convertido en centro de una de las mayores broncas vividas en el Congreso. "¡Fuera! ¡Fuera!", gritaban los diputados del PP, que poco a poco se iban calentando. Y siguieron: "¡Sinvergüenza! ¡Payaso! ¡Radical! ¿Qué hace de ministro? ¡Qué vergüenza!". Zaplana se reía, ajeno al incendio.

"¡Así es imposible!", se desesperaba el presidente de la Cámara, Manuel Marín. "¡Díselo a él!", le contestaban. Luego, precisó que el actual Consejo General del Poder Judicial es legal pero no legítimo, porque nació cuando el PP era mayoritario y ahora que el PSOE tiene la mayoría, los populares se empeñan en no renovarlo. Y se armó de nuevo.

Después de otro cruce dialéctico sobre su pasado antifranquista, e incluso una reflexión sobre los GAL en la que el ministro recordó que los periodistas que más criticaron al PSOE habían alentado en los 80 la guerra sucia, la tarde estaba ya mucho más animada que de costumbre. Bermejo intercambiaba los mandobles con dosis de humor. Pero entonces subió a la tribuna el ex ministro de Justicia del PP José María Michavila. No ocultan su odio. Por fin se cruzaban en un debate que tenía todo el aspecto de un ajuste de cuentas dialéctico. Empezó Michavila: "Su intervención ha sido bochornosa e impropia de un ministro de Justicia, que es el notario mayor del Reino. Me alegro de verle hoy aquí. Es usted por fin político, solo político y nada más que político. Antes era usted fiscal metido a político partidista, sectario, radical y visceral", le espetó casi a gritos para tapar los aplausos.

Bermejo trató de lanzar veneo pero con flema: "No sabe cómo me gusta poder darle la bienvenida, pero ya sabía que era difícil, porque el diputado ausente rara vez aparece". Michavila ha recibido un premio de los periodistas parlamentarios por su escasa participación. El ex ministro contestó también con serenidad pero un fondo de rabia: "Gracias por darme la bienvenida al Congreso. Llevo 13 años aquí. Quítese los guantes de boxeo contra la democracia, contra el PP y sea un hombre ponderado". La bancada socialista, puesta en pie, despidió a Bermejo con fuertes y largos aplausos.

CRUCE DE DESCALIFICACIONES ENTRE EL PP Y EL NUEVO MINISTRO

ATAQUES DEL PP: "Si por usted hubiera sido, no habría existido la Ley de Partidos, ni el cumplimiento íntegro de penas para los terroristas". "Si el PCTV se presenta a las elecciones sabremos que el presidente del Gobierno le nombró para reabrirle la puerta de los ayuntamientos a ETA". "Ha sido un mal fiscal, un incompetente, sectario, y viene aquí a acabar con los consensos, y lo ha hecho con un presidente del Gobierno incompetente como usted, que ha permitido que alguien tan incompetente como usted sea ministro. ¡Una vergüenza!". " Aquí es usted por fin sólo político, antes era un fiscal metido a político partidista, sectario, radical y visceral"

CONTRAATAQUE DEL MINISTRO: "Señor Zaplana, usted me puede dar lecciones de ordenación del territorio y de ladrillos, pero no de derecho". "Era difícil darle la bienvenida, porque el diputado ausente nunca aparece" (a Michavila). "Le invito a que venga al ministerio a colgar su cuadro y le explico lo de la ilegalización de un partido" (a Acebes)

* Este artículo apareció en la edición impresa del miércoles, 21 de febrero de 2007.

Lo más visto en...

Top 50