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Manolo Valdés recrea una enorme Dama Ibérica urbana en Valencia

Una gran Dama Ibérica de 18 metros de altura preside desde anoche una de las rotondas de la avenida de las Cortes Valencianas de Valencia. La escultura del artista Manolo Valdés luce en un intenso azul cobalto en el centro de una fuente sobre un pedestal de hormigón, e iluminada por 20 focos y 18 proyectores bajo la lámina de agua. El autor y la alcaldesa, Rita Barberá, inauguraron anoche la Dama, cuya silueta se ha forjado con 22.000 pequeñas piezas que reproducen a escala el conjunto. Son miles de pequeñas damas de 20 centímetros, de gres cerámico, montadas a mano sobre una estructura metálica enorme. Las piezas cerámicas son obra del artista valenciano Manuel Martín, que ha trabajado bajo la dirección de Valdés.

La construcción ha costado 2,4 millones de euros, de los que el Ayuntamiento ha pagado cerca de la mitad, y el resto las empresas Rosal, SL, del grupo Lladró, y Vallehermoso, que en el arranque del proyecto en 2002 previeron la colocación de la escultura en el plan urbanístico de Campanar. Para el acondicionamiento del conjunto de la Dama Ibérica han sido necesarias obras para evitar posibles afecciones de la línea de metro y garantizar la viabilidad futura de un paso subterráneo en la avenida que no exigiría desmontar la escultura.

Manolo Valdés ha donado la obra a la ciudad y ayer se declaró "feliz" con la culminación del trabajo tras ver a la Dama, que pensó como una "esfinge egipcia". "Espero que la disfruten", afirmó Valdés. Un discurso de agradecimiento de la alcaldesa y fuegos artificiales precedieron a la iluminación de la enorme escultura, que Barberá consideró "expresión de un nuevo lenguaje plástico" del artista, nacido en Valencia y afincado en Nueva York.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 13 de febrero de 2007