Xunta, empresarios, CC OO y UGT firman hoy el pacto social por el empleo

El Gobierno, la patronal CEG y dos sindicatos gallegos (CC OO y UGT) han llegado a un acuerdo para mejorar la estabilidad, la seguridad y la formación de los empleados gallegos. El denominado pacto social gallego se firma hoy en Santiago, tras un año de discusiones, convirtiéndose en el primer acuerdo español de estas características. La central nacionalista CIG -que representa a un tercio de los trabajadores gallegos- se ha quedado fuera del acuerdo, una vez que en diciembre decidió abandonar las mesas negociadoras, alegando que no se estaba produciendo ningún avance.

La Xunta quiere dar el máximo simbolismo al acuerdo, por lo que al acto de la firma de hoy está prevista la asistencia del presidente, Emilio Pérez Touriño. Por parte de los empresarios, la rúbrica será puesta por el presidente de la Confederación de Empresarios de Galicia, Antonio Fontenla; así como los secretarios generales de UGT Galicia, José Antonio Gómez, y Comisiones Obreras Galicia, Xan María Castro.

El acuerdo establece incentivos a las empresas para primar los contratos fijos, marca nuevas pautas contra la siniestralidad laboral, así como una nueva línea de programas de formación y fomento del empleo a través del Servicio Público de Emprego.

UGT y la Xunta son quienes más han resaltado las virtudes del pacto social, afirmando que las negociaciones ya están dando frutos en un fuerte incremento de la contratación indefinida. Galicia es una de las regiones europeas con mayor precariedad laboral, con un 35% de los contratos en régimen de temporalidad.

El presidente del Gobierno gallego señala que el pacto que hoy se firma "sentará las bases de la regulación del mercado laboral en Galicia en los próximos 25 años". Su conselleiro de Traballo, Ricardo Varela, asegura que Galicia vive un "clima de optimismo y un clima social favorable, que está dando frutos en la reducción del paro y en el crecimiento de la inversión empresarial".

En 2006, Galicia fue la autonomía con mejores cifras en creación de empleo y, por vez primera en diez años, ha situado su tasa de paro por debajo de la española.

"Nunca entendí la salida de la CIG del diálogo social y creo que fue un error, aunque respeto su decisión", indica el conselleiro de Traballo.

Xesús Seixo, el secretario general de la CIG, ha explicado en diferentes ocasiones que las negociaciones para alcanzar el pacto social se hicieron lentas y tortuosas, y que decidió la marcha de su sindicado al advertir consignas de bloqueo hacia aspectos que su central consideraba esenciales para alcanzar el acuerdo. Tanto UGT como CC OO han valorado el plante del sindicato nacionalista como una decisión política, subrayando que la decisión se produjo justo en los preliminares de la Asamblea Nacional del BNG.

La firma del documento de inicio del diálogo social se produjo en diciembre de 2005, por iniciativa de Xunta y sindicatos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del domingo, 04 de febrero de 2007.