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El sector citrícola traslada a Camps su rechazo a la OCM de frutas y hortalizas

El presidente plantea una reforma varietal y una comisión de estudio de nuevos mercados

Una quincena de representantes de los productores y de distintos eslabones de la cadena comercial del sector citrícola se sentaron ayer con el presidente de la Generalitat, su consejero de Agricultura y una delegación de su departamento para reiterar su firme oposición a la nueva Organización Común del Mercado (OCM) de Frutas y Hortalizas que ha planteado la Comisión Europea. La Generalitat vistió el acuerdo de partida con una oferta para explorar nuevos mercados internacionales y para estimular una reforma varietal que adapte la producción a la demanda.

El encuentro de productores, cooperativas, comercializadores e industriales del sector citrícola con Francisco Camps y Juan Cotino fue "interesante" para uno, "una puesta en común" para otro y poco más que "una foto", para un tercero. El servicio de prensa de la Generalitat, sin embargo, no dudó en subrayar que "Camps obtiene el respaldo del sector".

El elevado número de representantes del sector que acudió al encuentro apenas permitió un repaso de asuntos genéricos. Todos coincidieron en su oposición a una reforma de la OCM de frutas y hortalizas que beneficia la producción destinada a usos industriales por encima de la calidad del producto y que, por tanto, recorta las ayudas europeas al sector.

La directora general del Instituto Valenciano de la Exportación presentó una campaña de urgencia que organizará misiones comerciales a Estados Unidos, Japón, China y, sobre todo, Europa del Este, para abrir nuevos mercados a los cítricos de la Comunidad Valenciana. Rusia será el primer destino de tales misiones comerciales.

La Generalitat también puso sobre la mesa la necesidad de acometer una reforma de la producción para fomentar el cultivo de variedades más atractivas para las actuales demandas del mercado. El presidente de la Generalitat se comprometió a aportar "las inversiones correspondientes para poner en marcha la reconversión varietal" como una extensión del denominado Plan Millora, que se dotó con 283 millones de euros en 2006 pero cuyo destino efectivo nunca ha sido aclarado.

Joan Brusca, secretario general de la Unió-COAG, subrayó que la nueva OCM prevé fondos, aunque escasos, para fomentar las reformas varietales. Y reclamó que las inversiones públicas en ese capítulo no se detraigan de los fondos operativos que también aporta la Unión Europea para favorecer la reconversión industrial del sector.

Cirilo Arnandis, presidente de la sección hortofrutícola de la Confederación de Cooperativas Agrarias de España, destacó cómo la reforma planteada por la Comisión Europea fomenta el "desequilibrio" y las "desigualdades entre productores" y, como botón de muestra, recordó que en los últimos años se han plantado cítricos en Andalucía sobre extensiones donde antes se producía algodón y tabaco que mantendrán las ayudas anteriores.

Cotino, por su parte, afirmó que el Gobierno central debe "satisfacer convenientemente" la merma de fondos europeos.

Modelo italiano

Cristóbal Aguado, presidente de la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA), planteó ayer en el Palau de la Generalitat la elaboración de un informe "incontestable" en torno al proceso de "reconversión" que debe acometer el sector citrícola de la Comunidad Valenciana para garantizar su supervivencia "como si se tratara del acero o la siderurgia", y elaborado por expertos de primera fila.

Aguado celebró la reunión con los responsables del Ejecutivo autonómico, pero dejó traslucir un hondo pesar ante la situación del sector citrícola. "Una vez presentada la nueva OCM de Frutas y Hortalizas será muy difícil cambiar nada porque eso ya está muy negociado", sentenció, "la norma va en la dirección que exige la Organización Mundial de Comercio y ahora llegamos tarde". Aguado, que pasó la semana pasada en Italia, reflexionó: "Los italianos hicieron los deberes con antelación, han podido destinar la mayoría de su producción a la industria en los últimos años y ahora van a recibir un sobre europeo mucho más abultado que el nuestro a pesar de que producen la mitad que la Comunidad Valenciana".

El presidente de AVA describe con envidia el acuerdo de todos los eslabones del sector citrícola italiano "para avanzar en la misma dirección" frente a la desunión que caracteriza los debates en el seno de Intercitrus, la organización interprofesional en España, que "sólo sirve para hacer publicidad".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 30 de enero de 2007

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